Hoy descubrimos… Marco Polo II: Al Servicio del Khan

Volvemos años después al lejano oriente para hacer un viaje mercante y conseguir ser el más próspero mercader de la época. Viajes llenos de polvo, arena y un Sol abrasador. Pero también lleno de joyas, viajes en barco y grandes intercambio. Me complace muchísimo decir que hoy descubrimos… Marco Polo II: Al Servicio del Khan

Autor: Daniele Tascini, Simone Luciani

Arte: Dennis Lohausen

Editorial: Devir Iberia

Contenido de la caja:

Marco Polo es un juego de colocación de dados que nos permitirá ir consiguiendo diferentes recursos que albergar en nuestra reserva para conseguir contratos que iremos obteniendo en las diferentes ciudades. Estos mismos recursos son los que también nos permitirán viajar y recorrer grandes distancias para poder avanzar y obtener beneficios.

Los jugadores tendrán que ir moviéndose por las ciudades para establecer puestos comerciales con los que ir obteniendo beneficios y que irán puntuando. En algunas de estas ciudades, nuestros personajes adquirirán contratos que nos permitirán ganar puntos de victoria que sumaremos al final de la partida. En la parte izquierda de los contratos se indica los recursos que tenemos que dar, y en la parte derecha, los beneficios que otorga ese contrato.

Mientras pasamos por ciudades, los jugadores podrán ir colocando puestos comerciales que sacarán de su tablero personal, lo que, como decía al principio, reporta beneficios de forma recurrente, pero además, el hecho de ir desbloqueando estos puestos, puede incluso llegar a suponer más puntos de victoria (marcados en el tablero personal). Como todo buen mercader, el primer jugador en llegar a una ciudad, tendrá una bonificación extra, que la marca la loseta que se queda.

Per, ¿cual es el alma del juego?¿Cúal es el engranaje de todo esto? Muy sencillo: Los dados. En cada una de las rondas, los jugadores dispondrán de sus dados para ir colocando en la parte inferior del tablero en todas las acciones que hay disponibles. Cabe destacar también que, en todas las ciudades en las que un jugador tenga un puesto comercial, tendrá la posibilidad de colocar también sus dados en las cartas que alberga.

Básicamente, las zonas de dados del tablero nos permiten obtener recursos. Cada una de las acciones nos dice la cantidad de dados que tenemos que poner. Pero no todo es tan sencillo, porque a pesar de que el juego permite colocar más de un dado por acción, la regla dicta que si un jugador quiere ponerse en una acción donde ya hay dados previos de otro jugador, deberá cumplir que su dado supere el valor previo.

En otras ocasiones, nos obligará a colocar una serie de dados de una manera concreta, y en función del valor, optaremos por unos recursos u otros, y optar por una oferta u otra si pagamos jade o no.

La zona de los libros que acabamos de ver, tiene unas recompensas que van cambiando cada ronda, lo que además, de darle aleatoriedad al juego, permite mantener el conteo de las rondas que quedan por jugar.

Luego está la zona de pasos de viaje, que es la zona en la que colocaremos dados para mover a nuestros peones en mayor o menor medida. Es importante además destacar que es la zona en la que podremos hacer el cambio de jugador inicial.

Y es que el viajar adquiere una profundidad importante en Marco Polo, ya que nos permitirá adquirir estandartes con distintos iconos que al final de la partida también dan puntos de victoria por conjuntos conseguidos. Es una manera de conseguir una puntuación importante y adicional que viene estupenda para luchar por la victoria.

Puede parecer caro viajar, pero para ello, durante el juego podemos conseguir unos sellos que nos permitirán movernos por ciertos tramos de rio de manera gratuita, siempre y cuando seamos afines a esa facción, así que ahora ya no es una excusa el ver mundo y seguir avanzando.

Todos los recursos son importantes, para todas las acciones, para todos los intercambios. Solo tú tendrás que decidir donde los empleas. Al final de la partida, el jugador que tenga más puntos de victoria será el mercader con más prestigio.

Opinión del juego:

En Marco Polo II: Al Servicio del Khan nos encontramos un juego de colocación de dados en diferentes acciones para ir ganando recursos y monedas, e ir, entre otras cosas, consiguiendo viajar por todas las ciudades del lejano Oriente y cumplir contratos. Este es quizá el resumen más frio y zafio que ha escrito jamás sobre este juego. Porque Marco Polo II es mucho más. Pero no mucho más en el sentido de tener un juego más completo que el anterior o más complejo. Mucho más, en el sentido de: Marco Polo II es sencillamente redondo.

Adquirí este juego porque Marco Polo ya fue un juego cuyas mecánicas me encantaron, y posiblemente fue uno de los primeros que disfruté plenamente la mecánica de colocación de dados. Si es cierto que me dejaba un poco a contrapié el hecho de que alguno de los personajes podían ser más beneficiosos a la hora de jugar con ellos, y que el viajar no compensaba lo suficiente, pero lo suplía una gran variedad de acciones y de interacción directa no dañina.

Creo además, que aquel juego me encantaba porque por muy mal que fuese la ronda o varias de las colocaciones de los dados, ganabas recursos y tenia sensación de hacer «cosas», de progresión. Acababa la partida y aunque no hubieses ganado, habías estado un buen rato pasándolo bien y disfrutando de todo lo que habías conseguido.

Pero es que Marco Polo II ha mejorado todos y cada uno de los aspectos de los que (posiblemente) cojeaba el anterior. Ahora ya no es tan caro ni penaliza tanto el viajar. Compensa los viajes que vas haciendo e incluso tienes la oportunidad de moverte gratis por según que tramos gracias a la mecánica de los sellos de los barcos.

Viajar también permite obtener estandartes que al conseguir sets proporcionan una gran cantidad de puntos de final de partida. No es lo único que ha cambiado. La sensación con cada uno de los personajes cuando lees sus características es que todos y cada uno de ellos están rotos. Pero claro, cuando todos están así, te provoca una sensación maravillosa fruto de que cojas el que cojas, vas a disfrutar de lo lindo.

Bonificaciones variables es una de las modificaciones, así como un nuevo recurso que da aún más juego ya que esas bonificaciones variables en forma de loseta hace que posean 2 tipos de ofertas. Sencillamente genial.

En definitiva, si te gusta Marco Polo, este nuevo título te va a encantar. Y si no te gusta el primero, este resuelve todas aquellas cosas por las que posiblemente no era de tu agrado. Con lo que posiblemente estemos ante uno de los mejores euros de colocación de dados que se ha hecho. Un título con un manual sencillo y bien estructurado, con una iconografía brillante y una curva de aprendizaje suave para jugar después de 15 minutos de explicación.

No me queda otra que recomendarlo encarecidamente porque es uno de esos juegos que no van a salir de mi ludoteca nunca, así que no perdáis la oportunidad de tenerlo, o por lo menos, jugarlo.

Nos vemos en la próxima.

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