PAX Porfiriana: Ese gallo quiere maíz

Los mexicanos están contentos con comer desordenadamente antojitos, levantarse tarde, ser empleados públicos con padrinos de influencia, asistir a su trabajo sin puntualidad, enfermarse con frecuencia y obtener licencias con goce de sueldo; divertirse sin cesar, casarse muy jóvenes y tener hijos a pasto; gastar más de lo que ganan y endrogarse para hacer fiestas. – Porfirio Díaz

Nos encontramos ante el primero de los PAX, el que que inició la saga, el que parece olvidado pero que continúa siendo un excelente juego de caballeros que se apuñalan por la espalda. Este juego es puro tema y su mecánica encaja a la perfección en el sistema de compra de cartas, creación de empresas y extorsión a nuestros compañeros, pues si algo ofrece PAX Porfiriana es toda una experiencia.

Centrémonos ¿Quién era Porfirio Díaz? José de la Cruz Porfirio Díaz Mori fue un militar que gobernó durante siete mandatos y voy a decirlo con letras que impacta más: treinta y un año de gobierno, sabiendo que falleció con ochenta y cinco años, más de un tercio de su vida dirigió el gobierno de su país. Con esta premisa resulta comprensible que la oposición no estuviese muy contenta con lo que puede llamarse casi una dictadura y por ellos, abundaban las confabulaciones y los intentos de sucesión.

Este juego encarna justamente eso, un intento por liberar al pueblo Mexicano de su gobierno e intentar alzarse con el poder del país de una forma más o menos caballerosa. Estamos hablando del periodo de años que comprende 1884 hasta 1910 donde fue derrocado por la vía de la Revolución Mexicana.

En PAX Porfiriana, asumiremos el papel de un hacendado mexicano, con ansias de ascender al poder, ya sea por derrocamiento del régimen de Porfirio o por mantenerlo en el gobierno. Dependiendo de que papel asumamos, seremos libertadores o patriotas, todo puede cambiar en este juego.

Imagen de MarcelP

Este es un juego, con motor de cartas que se van comprando desde una zona de mercado y se acumulan en secreto en nuestra mano, para poder bajarlas a nuestro muestrario y obtener los beneficios que nos reportan. Recordad que somos hacendados y nos interesa primero obtener más pesos para enriquecernos, extorsionar al resto de los jugadores, obtener socios que nos fortalecen y llegado el momento posicionarnos ante los intentos de derrocamiento.

Es muy natural en los pueblos democráticos que sus gobernantes se cambien con frecuencia – Porfirio Díaz.

El sistema es sencillo, en tu turno dispones de tres acciones para expandir tu imperio. Al principio la compra de cartas es vital para poder obtener una buena hacienda que mejores nuestros ingresos. Porque no hay que olvidar que las cartas se compran y las nuevas que salen son más caras que las que llevan tiempo en el mercado, así que nuestro objetivo será amasar una buena fortuna, que principalmente será construida por la cantidad de ranchos y empresas que seamos capaces de crear. Eso nos garantizará que en el momento que llegue una depresión, tener un colchón que nos permita sobrevivir.

Como buen hacendado, intentaremos especular en el mercado. Eso significa que podremos influir en las cartas que salen al mercado para que cuando alguien las compre el dinero no acabe en la banca, sino en nuestras arcas. Esta es la forma de ingresos más sencilla cuando no sabes que hacer con una de tus acciones, especulas. Siempre habrá algún jugador interesado en comprar una carta y por lo tanto donarte su dinero. No sonrías, tú harás lo mismo.

Esa no es la única forma de sacar dinero, siempre puedes contratar tropas americanas, de Chihuahua o de Sonora para que se presenten en los ranchos de otros jugadores y en el mejor de los casos, extorsionarlos ¿no has escuchado hablar de la mordida mexicana? pues justamente con nuestras tropas pedirán una donación obligatoria que nos enriquecerán un poco más. El jugador avispado ya se habrá dado cuenta que eso nos puede pasar a uno mismo, por lo que las tropas no sólo hacen de Sheriff de Sherwood, sino que pueden ayudar a nuestras propias empresas y ranchos, para que no nos hagan lo mismo. Tú decides como utilizar tus tropas.

Me siento herido. Una parte del país se alzó en armas para derribarme, y la otra se cruzó de brazos para verme caer. Las dos me eran deudoras de una porción de cosas – Porfirio Díaz.

Dichas tropas deben llegar a los ranchos o empresas de tres formas posibles, en burro, a pie o en ferrocarril. Por eso, cada vez que mejoremos una línea de comunicación de los ranchos o empresas, obtendremos beneficios económicos. Cada peso cuenta. La gracia está en que puedes mejorar una empresa de otro jugador, negándole la posibilidad de que él lo haga y por lo tanto obteniendo tú el beneficio. Cuando bajes una empresa, guárdate los pesos suficientes para mejorar sus comunicaciones en el mismo turno, porque sino lo harán por ti.

Imagen de The Innocent

Pero no estás solo. Podrás rodearte de socios bien intencionados que te aportarán ventajas en tus turnos, ya sea con puntos, con monedas, con mejoras de tropas, con protección ante mordidas, por hacer mejores mordidas. Existe todo un amplio abanico de posibilidades que permiten a los socios convertirse en compitruenos. Obviamente nuestros adversarios harán lo mismo, se nutrirán de amigos bienintencionados para obtener un mayor poder. Pero los accidentes ocurren en esta vida y su autor o sabe muy bien, así que ha añadido las cartas negras, que permiten hacer acciones poco decentes y de ninguna legalidad, de tal forma podemos destruir ejércitos, expropiar haciendas o empresas, matar a socios y sí, matar a nuestras propias cartas y actuar con ellas de forma ilegal, porque muchas de esas cartas una vez destruidas nos regalan puntos que nos permitirán alzarnos con la victoria. La táctica del hombre de paja lo llaman, es una magnífica herramienta que no debemos olvidad.

Luego aparecen las cartas más sociales que son las naranjas. Estas cartas son más políticas/económicas ya que permitirán provocar disturbios y liberar a los esclavos de las haciendas para apoderarnos de ellas. Somos salvadores, pero no por ello nos vamos a quedar sin nuestro lucro. Estas cartas bloquean la fuente de ingresos de los jugadores y tendrán que perder acciones sobornando a la policía o enviando tropas a los destinos para que calmen a los alborotadores. No estamos fastidiando al resto de jugadores, sólo aprovechamos las oportunidades para hacer florecer nuestro dominio.

Las cartas de titulares de prensa, son eventos que cualquiera puede comprar para cambiar el curso de la historia. Son cartas que aportan al juego un espacio económica y social que limitan las acciones, como puede ser el tener que decidir entre tropas americanas o de Sonora. Subida de impuestos, ingresos inesperados, pérdida de empresas, cambios de regímenes políticos y un abanico que hará las delicias de todos los buenos conspiradores. Además, estas cartas contienen un disparador de la depresión que cuando se produce, hace que al finalizar tu turno, tengas que pagar un peso por cada carta que esté en tu muestrario. Las depresiones son duras y aquí vas a sufrirlas.

Perro con hueso en la boca, ni muerde ni ladra – Porfirio Díaz.

El juego puede terminar con la compra de una de las cuatro cartas de derrocamiento que hay mezcladas en el mazo. Cuando alguien la compra, se comprueba por orden de turno si se cumplen las condiciones de victoria, que no es más que una acumulación de un tipo de puntos: ultraje, lealtad, mando o revolución. Estos puntos, deben estar en concordancia con el régimen político actual en la historia de México, por ello siempre hay que estar preparado para sumar la mayor cantidad de puntos y al mismo tiempo contrarrestar los puntos de los demás jugadores. Existen cartas de socio que nos ayudarán mucho a ello y cartas verdes que añadirán penalizaciones al total. Recordad que nuestro objetivo es derrocar a Porfirio y si somos quien ha comprado la carta, debemos tener la máxima puntación que la suma de los dos que más tengan más a los dos que tiene Porfirio. En el caso de que no hayamos comprado la carta de derrocamiento, ayudaremos a Porfirio con nuestros puntos, para que el sucio bandido y traidor que se ha atrevido a derrocarlo falle en su intento.

Imagen de Jean_Leviathan

No olvides la regla de oro: al final del juego y después de cuatro intentos de derrocamiento, el que mayor fortuna haya amasado y disponga de más pesos en su haber, se alzará con la victoria sin influir en la historia de México. Porfirio continuará en su cargo a la espera de la temida Revolución.

¿Todavía es ilegal hablar en contra del gobierno en turno? – Porfirio Díaz.

No voy hablar del arte. Existe una controversia entre el amor y odio, entre que mi hijo lo puede hacer mejor con el paint o es sublime para la ambientación de la época. Hace poco hicieron una edición en Kickstarter y no le tocaron ni un pelo. Así que intenta tener colirio cerca para que no te sangren los ojos mientras juegas y cae enamorado sus pies, porque dicen que el amor es ciego. Te invito a que ejerzas tu propia opinión.

Con todos estos ingredientes se crea un juego que va más allá de la compra de cartas y donde las traiciones y las extorsiones florecen en cada turno. Todos somos caballeros bien posicionados, pero si podéis asesinar al socio de un rival no lo dudéis, él lo haría. El juego está muy tematizado y respira conspiración en cada una de sus cartas. No estás en un agrícola donde tienes que hacer germinar tu granja, esto es el México salvaje y estás rodeado de lobos. ¡Güey! ¡Tú eres uno de esos lobos! Muerde primero y siente su sangre, mientras ves a su esposa con la maleta en medio del polvoriento camino, llorando por perder los lujos a los que su señor la tenía acostumbrada ¿O prefieres que sea tu esposa?.

 

CONSEJOS.


Cuando tengas tu hacendado, revísa  cuales son los puntos del resto de jugadores. Tu estratégia principal debe ir centrada en los puntos que tienes en tu hacendado y el resto no tiene.

Si tu hacendado tiene puntos únicos, intenta ganar en el primer derrocamiento.

Cuando compartes puntos con los demás, la partida se decidirá por monedas, hazte con una gran fortuna.

Si no hay muchos puntos de mando en el mercado, evita ir por ellos. Hay muy pocos y es posible que no estén todos en el mazo.

Aprovecha la habilidad de tu hacendado en el caso de que la tuviera. Si te han tocado las monedas extras, aprovecha cada una de ellas.

No dudes en regalar puntos a los jugadores más débiles si con ello penalizas al que destaca en uno de los puntos. Intenta siempre que todos tengan una igualdad de puntos, mientras tú juegas a otros.

Nunca te quedes sin monedas. Las depresiones vienen cuando menos te lo esperas y la carta que quieres comprar siempre vale un peso más de lo que tienes.

Compra las cartas que te permiten añadir puntos a Díaz de los puntos del resto de jugadores o del tuyo, para evitar que otros las compren. Bajo ningún concepto las utilices para cancelar efectos.

Los monopolios y las cartas que te permiten comprar empresas a cero pesos son muy codiciadas, intenta ir por esas cartas.

Muchos titulares tienen decisión entre dos colores de carta. Intenta pillar a tus contrincantes con esos colores y no caigas tú en la trampa.

En tu mano siempre tienes que tener alguna tropa con cambio al régimen de tus puntos. Si no lo haces, dependerás de lo que salga al  mercado para poder ganar .

Cuidado con gastar mucho dinero en bajar cartas, ampliar conexiones o haciendas. Te pueden expropiar o extorsionar la carta y con ello evaporar tu inversión.

Porfirio Díaz

 

 

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