Hoy descubrimos… La Tripulación

«Se buscan astronautas para un importante proyecto que requiere de nuestra destreza. Se ha descubierto un nuevo planeta y necesitan tripulantes para un viaje que aporte pruebas del hallazgo. Formamos parte de ese grupo, pero deberemos cumplir unas misiones cruciales, y necesitamos cooperar entre nosotros: no nos queda otra. Hoy descubrimos… La Tripulación.»

Autor: Thomas Sing

Arte: Marco Armbruster

Editorial: Devir Iberia

Contenido de la caja:

En La Tripulación, los jugadores deberán cooperar entre todos para superar las misiones que tendremos en cada una de las partidas. Nos encontramos ante un juego de bazas diferente donde no tendremos que mirar por nosotros mismos, si no por el equipo en si.

Inicialmente encontramos una baraja de cartas con 5 palos diferentes. Cuatro de ellos son azul, verde, rosa y amarillo, con 9 cartas con valores de 1 a 9. Finalmente, el último palo es el de los cohetes, de color negro, el cual solo tiene 4 cartas con valores del 1 al 4.

Como decía al principio, la característica principal del juego es que los jugadores tienen que cooperar para superar unas misiones que vienen en la parte trasera del manual. En total, 50 misiones que van introduciendo tanto nuevas fichas como nuevas reglas que iremos añadiendo.

Todas las cartas del mazo se barajan y se reparten entre todos los jugadores. En su aspecto más básico, como juego de bazas al uso, el primer jugador que pone una carta en juego, marca el palo de la baza, y para ganar esa baza habrá que jugar un valor superior, o bien, cualquier valor del palo de Cohetes, que ganan sobre cualquier palo y valor.

Vale, de acuerdo. Hasta ahora, un juego de bazas al uso. Pero es que lo gracioso es que el juego es cooperativo, y que vamos leyendo misiones (50 en concreto) de un libro que nos va dando las instrucciones de lo que tenemos que hacer en cada momento.

Al inicio de cada misión nos dice que saquemos unas cartas del mazo de cartas de tarea. Estas cartas son versiones de reducidas de las cartas de juego, con lo que de lo que se trata es que la persona que tenga esa carta de tarea, tendrá que ganar la baza donde se ponga en juego esa carta juego. Dicho de otra forma: si yo tengo la carta de tarea con el 5 rosa, tendré que ganar la baza donde se juegue el 5 rosa.

Pero eso no es todo. Además, las misiones nos dicen que cartas de tarea tienen que hacerse primero, o cual la última. O con un orden específico, o quién no debe ganar una baza, o cualquier combinación posible…

Y todo esto, sin poder dar información al resto de jugadores de las cartas que tienes en tu mano. Solo hay un tipo de información que podemos dar con la ficha de comunicación. Justo antes de empezar una baza en una de las misiones, los jugadores pueden utilizar su ficha de misión. Para ello, bajan una de sus cartas y colocan la ficha encima. En función de la posición indicará una información u otra. Lamentablemente, cada jugador solo podrá usar su ficha de comunicación una vez por misión

Si los jugadores logran acabar la misión con éxito, pueden pasar a la siguiente, si no, deberán intentarlo de nuevo con nuevas cartas de tarea y nuevas cartas en su mano.

Opinión del juego:

En La Tripulación, deberemos mediante nuestras cartas de mano conseguir cumplir los objetivos que se nos marcan al principio de cada misión. Estas misiones nos vienen en un libro donde, mediante un hilo temático de viajes al espacio, iremos viendo como la dificulta de cada una de ellas va en aumento. Todos deberemos cooperar para que cada uno de los jugadores que tenga un objetivo pueda ganar esa baza para cumplirla, pero no solo eso, si no que además deberemos hacerlo en el orden y con las restricciones propias de esa misión.

Y esto fue lo que nos llamó la atención del juego. ¿Un juego de bazas cooperativo? ¿Eso puede funcionar? Pues si, Y de hecho lo resuelve con una elegancia que me ha dejado estupefacto. Ya conocemos juegos de bazas donde lo que tenemos que hacer es ganar o perder en función de lo que hayamos apostado, pero el simple hecho de que tengamos que hacerlo de forma conjunta me parece un maravilla.

El tema no tiene nada que ver, por supuesto. Y es que no debe. Es un juego de cartas con valores, ¿hay algo menos temático que eso? Lo que pasa es que como en cada juego, depende de los jugadores meterse o no. Aquí, ya os digo yo, que no hace falta el tema para nada. Pero oye, algo hay que ponerle, ¿no?.

A pesar de ser cooperativo y tener que remar a una para conseguir la misión, el juego establece unas normas comunicativas muy concretas (y que ya he explicado anteriormente) lo que lo hace un juego tremendamente divertido a la par que exigente. Porque como la información que podemos dar es tan escasa y escueta, el saber leer la partida, la intención de por qué un jugador da información en un momento dado, y el ir mirando que cartas han ido saliendo, nos va a requerir de una concentración alta.

El juego no perdona. No nos lo va a poner fácil. De hecho, a partir de la misión 3 las cosas ya pueden empezar a fallar entre los jugadores y hacer que tengan que repetirlas, pero la satisfacción de la consecución es maravillosa. El hecho de jactarte del triunfo común mientras un jugador lee el texto de la siguiente misión, es muy gratificante.

La Tripulación es un juego de los que vas a sacar a una mesa y no se va a jugar ni una, ni dos, ni tres partidas. Posiblemente encadenes mas de 8 partidas porque el nivel de pique que alcanza es muy alto y el grupo se viene arriba.

Es un juego totalmente recomendable para los amantes de las bazas, y que se puede jugar con todos aquellos jugadores a los que se les de bien la deducción.

Nos vemos en la próxima.

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