PAX Renaissance: Un florín por tu imperio.

«Nunca me había gustado el olor de los muelles. Olía a putrefacción, a sal, a sudor, a muerte cuando aparecía un cadáver flotando. Así que aligeré mi paso en la penumbra de la tarde. El capitán del «La esperanza» había aceptado el pago, saldría mañana mismo para interceptar a «La Gloria» que iba rumbo al imperio Otomano. En el viajaba quien iba a ser la esposa del sultán, un acuerdo entre familias que beneficiaría las arcas de la iglesia y del monarca. Su misión era sencilla, cambiar su bandera por la negra e hundir «La gloria», eso cambiaría la historia. Si no había boda, los imperios vasallos se revolucionaría y la guerra que estaba contenida, explotaría destrozando las rutas marítimas, moviendo tropas y cambiando imperios. Todo por el módico precio de diez florines.»

PAX Renaissance es una de las joyas de la editorial Sierra Madre Games que en su primera edición, por allá el dos mil diez y seis apareció en el mundo lúdico con muchas expectativas y bastante éxito. En una caja pequeña y alargada, venían un conjunto de cartas , piezas de madera con figuras de ajedrez y monedas de plástico a las que ya nos tenía habituado la editorial. El juego, tuvo después una expansión y cartas promocionales que publicó en su día la BGG. De nuevo, como el PAX Porfiriana y como el PAX Pamir, un juego sin tablero donde debía montarse un mapa con las propias cartas para poder jugar. Austeridad.

Imagen de Jean_Leviathan

En PAX Renaissance, nos meteremos en el papel de uno de lo banqueros y benefactores conocidos de la historia. Con su dinero, intentaremos cambiar el curso de la historia para, obviamente ganar la partida, moviendo todas las piezas del teatro de la vida. La familia Frugger, los Medici, Los Coeur y finalmente lo Marchionni. Todos dispuestos a utilizar su dinero para su bien común. Porque en este juego, igual que en el PAX Porfiriana, nos encontramos ante un juego se señores, pero mucho más sutiles e inteligentes, porque aquí, la estrategia está oculta a plena vista de todos los jugadores.

Como banqueros, nuestra misión consistirá en utilizar todas las piezas del tablero, que no tienen dueño, salvo el dinero. Por eso, por unos florines, crearemos bodas reales, haremos que vayan a la guerra imperios, patrocinaremos ferias comerciales, levantaremos al pueblo en armas, subvencionaremos reformas y yihads religiosas y sobre todo, intentaremos ganar el máximo de recursos posibles para volver a invertirlos en todas estas nobles acciones. Es un juego donde los escrúpulos no existen y la sutileza tiene que estar en cada una de las acciones que hagas, pues la victoria estará escondida en todas las cartas que tienes desplegadas sobre la mesa si tus oponentes saben leearla.

Estamos ante un juego de simulación, que con una mecánica de compra de cartas y ejecución de los iconos dibujados en ella, nos permitirá con dos acciones (como el PAX Pamir) hacer la mayor cantidad de daño posible, mientras redunde en nuestro beneficio. La diferencia es que si en el PAX Pamir los iconos de ejecutaban de forma gratuita dependiendo del palo activo, en el PAX Renaissance, ejecutaremos un icono de cada una de las cartas que tengamos en el este o en el oeste de nuestro tablero. Esto implica que pueden hacer combos y habrá que ser ávidos al comprar las cartas.

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Una de las mejoras que incorpora este juego en la acción del One-Shoot/Ahora o nunca que se entiende con facilidad al jugar la carta. Algunas de las cartas, disponen de una «bomba con mecha dibujada» que permite realizar la acción justo en el momento que la carta baja de la mano a la mesa. En ese momento se decide si conviene hacer la acción. Son acciones únicas que nunca podrán volver hacerse y por lo tanto hay que esperar el momento adecuado para que causen impacto, por ejemplo: Bodas, cruzadas/yihads/reformas religiosas, revoluciones armadas del pueblo/ejército o abrir/cerrar rutas comerciales. Todas ellas ofrecen un alto impacto en el mapa y serán capaces de mover/destruir piezas, así como incorporar imperios a nuestro tablero. Hay que esperar el momento justo para hacer el One-Shoot, porque el beneficio siempre será inmenso.

La partida finaliza cuando alguien declara su condición de victoria. Durante el transcurso del juego aparecerán cuatro cartas de cometa, similares a las de derrocamiento del PAX Porfiriana o las de dominación del PAX Pamir. Cuando alguien compra una de esas cartas, tiene el derecho de habilitar una de las cuatro condiciones de victoria: Religiosa, donde es necesario tener piezas de una religión que el resto de las otras religiones, además de alfiles en juego; Imperial, donde ganará aquel que tenga más imperios (+2) que cualquier otro jugador; Globalización, implica tener más concesiones y premios de descubrimiento en tu haber; Renacimiento, aquel que tenga más repúblicas y prestigios de ley, conseguirá ganar.

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He dicho derecho a habilitar, pero eso no significa victoria. El jugador debe gastar uno de sus turnos para declarar la victoria y eso hace que deba jugar la compra y la declaración en el mismo turno si no quiere ver como el resto de los jugadores se le echan encima para expoliarle y arrasar con todas sus pertenencias. Resulta muy peligroso comprar y declarar la victoria en turnos separados, pues vas a ser el blanco de los demás jugadores. La carta de cometa, hay que comprarla cuando se necesitas y bajo ningún concepto la compres para evitar que otro jugador pueda comprarla, pues habilitar una condición de victoria innecesaria, puede facilitar las opciones de otro jugador. Cuidado con lo que compras.

Todo esto lo hacemos conspirando, pues somos banqueros y debemos mover las piezas del juego en nuestro beneficio y esta es una idea que nos tiene que quedar a fuego mientras juguemos, ya que los demás jugadores también mueven las mismas fichas y hay que ser capaces de leer el tablero, para ejecutar las acciones que mejor nos conviene. No sólo hay que jugar un buen turno, sino que hay que aprovechar el turno que nos han dejado el resto de los jugadores. Sólo si somos capaces de hacer esto, podremos realizar una acción efectiva. En caso contrario, tendremos que ir moviendo nuestras piezas para acercarnos un poco más a la victoria. Victoria que nunca tendremos clara, pues por mucho que un jugador tenga pinta de ir a por un tipo de victoria en su turno puede cambiar por completo y estar a las puertas de otra totalmente diferente. No os dejéis engañar por lo que dicen o hacen los jugadores, la gracia de este juego es ser lo suficientemente sutil para aparentar que estás haciendo una cosa, mientras en verdad te estás preparando dos opciones diferentes.

No es para nada un juego complicado. El jugador apenas tiene cinco acciones que puede ejecutar en su turno y cada carta puede disponer de tres icono de un máximo de nueve diferentes y respecto a los One-Shot, hay siete posibilidades que se explican solas. No abruma por la cantidad detalles, pues apenas tiene nada escondido y de lo poco que hay, el jugador con más experiencia puede guiar perfectamente el juego. El problema principal de este juego para los jugadores primerizos es que les falta una guía de victoria. En muchos juegos sabes que tienes que hacer X puntos y sabes que caminos debes más o menos seguir, en este hay que saber leer las cartas del mercado, las que han jugado nuestros oponentes y las que tenemos en nuestro tablero para obtener los mejores beneficios. Por eso es un juego que abruma, pero no asusta.

Por fortuna, en el 2019 la editorial MasQueOca publicó una versión coleccionista en español, Donde manteniendo el formato de las cartas, le añadió las suficientes mejoras para hacerlo mucho más atractivo al público: desde un tablero montado, nuevas piezas de madera, florines metálicos, expansión incluida, nuevas cartas promocionales un libro auxiliar para comprender mejor el juego, así como estrategia de juego. Hizo las delicias de los enamorados de este juego y permitió a los jugadores que no se atrevieron con la agotada primera edición, encontrar un magnífico producto que les dará horas de diversión.

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Después de esta edición, a los pocos meses la editorial SMG decidió que este juego se merecía una segunda edición y realizó un Kickstarter con una caja más grandes, cambio en el diseño de las cartas, nuevas cartas, mejorados diseños de las piezas de madera. Algo que por un lado agradecimos todos los enamorados de este juego, pero que comienza a ser una política de sacadinero exagerada por parte de la editorial que está comenzando a sacar versiones de sus juegos, con suculentas mejoras que la hacen suficientemente atractivas como para decidir si vale el esfuerzo de tener tres ediciones de un juego en nuestra ludoteca.

PAX Renaissance es uno de esos juego que no dejan indiferentes. Cada vez que lo juegas aprendes cosas nuevas y su historia se cuenta a medida que cada jugador va haciendo sus acciones, porque cada partida es completamente diferente, apasionante, cruel y  sibilina. Si te gusta el PAX Porfiriana y el PAX Pamir, este PAX Renaissance es un MUST para jugar o para coleccionar, pero que sin duda te permitirá hacer historia a medida que llevas a la desgracia a tus oponentes.

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1a Edición (2016)2a Edición (2020)1a Edición Coleccionista (2019)
Autor: Phil Eklund, Matt Eklund

Artista: Phil Eklund

Editorial: Sierra Madre Games

Autor: Phil Eklund, Matt Eklund

Artista: Josefin Strand

Editorial: Ion Game Design

 

Editorial: Ediciones MasQueOca

 

CONSEJOS.


Desde el primer momento debes comprender que las piezas sobre el tablero no son tuyas y se van a mover. Lee bien sus movimientos, porque eso te permitirá aprovecharte en tu siguiente turno.

No te quedes sin florines. Estar sin monedas puede costarte perder una carta que necesitas. Arriésgate cuando estés frente a una buena línea comercial, pero aún así, perderás un turno sólo para ingresar dinero.

Las ferias comerciales no sólo sirven para ganar dinero, el principal objetivo con el que debes mirarlas es para colocar levas. Eso te permitirá reforzar tus imperios y preparar las guerras religiosas, recuerda que una guerra religiosa sólo puede hacerse si hay derramamiento de sangre, así que coloca las levas del color adecuado para que suceda.

Cuidado con la acumulación de vasallos. Es muy fácil perderlos todos mediante alguna revolución, intenta tener los reinos de forma independiente, serán mucho más fuerte y las piezas sometidas no te darán tantos problemas.

¿Someter o no someter? Siempre que tengas un florin, somete. Quitar una concesión de otro jugador o llenar un imperio de piezas sometidas, prepara el campo a las revoluciones. Así que utiliza tus florines no sólo para comprar cartas, sino para someter piezas.

Sitúa tus concesiones lo más cerca posible de las rutas comerciales, eso te permitirá ganar florines, pero al mismo tiempo verás que duran poco, ya que las peleas son continuas.

Es normal que los jugadores tengan más cartas del este que del oeste. Intenta ver hacia donde se decantan los jugadores y busca el lado menos comprometido, esto te permitirá estabilidad y tranquilidad, aunque será más difícil lleva levas.

Cuando veas una casadera en el tablero, prepárate para ir de boda, porque si no lo haces tú, lo harán tus oponentes. Una boda te da acceso a un imperio disponible y a la posibilidad de expandirte. Son cartas muy suculentas.

Hay cartas que son enteramente del este o del oeste, eso permite tener un buen campo de acción. Atento a sus iconos y como sacarle partido.

Repite conmigo: no te quedes sin florines.

Ten la mente abierta, no te centres en una estrategia, ten abiertos diferentes caminos para beneficiarte en cualquier momento de lo que salga en el mercado. Todo puede cambiar en un turno.

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