GO: Un mundo de 361 intersecciones

Cada noche, dos amigos quedaban para jugar a Go. Fumando en sus pipas se abstraían del mundo, tanto que una noche entró a hurtadillas un ladrón en la casa. Mientras ambos amigos seguían concentrados en la partida, el ladrón llenó su bolsa. Pero escuchando el sonido de las piedras se acercó a ver la partida. Uno de los jugadores colocó su piedra cuando el ladrón exclamó su negativa al movimiento. El jugador se quejó que los espectadores deberían estar en silencio y le preguntó quién era él. El otro jugador colocó su piedra y el ladrón, observando la jugada respondió que era un ladrón. El oponente colocó su nueva piedra. Los tres observaban el tablero, cuando el que interpeló respondió con un gemido, mientras colocaba a su vez la piedra le respondió al ladrón: «Perfecto, está en su casa». – Esta historia se ha extraído de una recopilación de William Pinckard que publicó en Go World.

Cuenta la historia que: «El sabio Emperador Yao inventó el Wei-ch’i para instruir a su hijo Dan Zhu.» Yao fue el emperador chino que reinó entre los años 2357 y 2256 aC. y esta leyenda la recogió el sabio Zang Hua, que la cita en su libro Bo Wu Zhi. El Go es el nombre que originalmente se le dio en occidente y japón, pero en su origen chino se le conoce como Weiqi, mientras que en Korea fue conocido como Baduk.

Cualquiera puede jugar al Go, es un juego que apenas tiene cinco reglas muy sencillas de explicar, pero cuando te enfrentas al Goban (vacío, con sus 19×19 líneas (13×13 o 9×9) te das cuenta que estás frente a un infinito océano, un lienzo donde colocar tu primera piedra y pintar en el territorios y figuras, mientras la música del chocar de la piedra y la madera llena tu cuerpo. En ese momento, cuando te concentras en la partida no existe ninguna otra distracción, tus piedras y el tablero, el siguiente movimiento.

Una partida, dijeron, y comenzaron a jugar. Eso fue ayer. – Senryu

El Go es una batalla interna, en la que el jugador lucha consigo mismo para encontrar el movimiento perfecto. La colocación de la piedra perfecta. No existe un oponente, no existe un trofeo, sólo el arte y la pasión de moverte por el tablero, haciendo fuerte tus piedras y obteniendo el mayor territorio con las figuras más bellas que seas capaz de crear.

Imagen de MarioPuzo

Antes he dicho que jugar a Go es sencillo y ahora voy a demostrarlo con sus reglas:

  1. Tu piedra se debe colocar en cualquier intersección libre del tablero, sin posibilidad de retirarse, salvo si es capturada. Ambos jugadores se turnan en su colocación, primero negro, luego blanco.
  2. Tu piedra o grupo de piedra son capturadas cuando todos sus puntos de libertad son ocupados por piedras del contrario y por lo cual deben retirarse del tablero.
  3. Una piedra no puede ser colocada en una intersección salvo que con ello, elimine la última libertad de una piedra o grupo del contrario, produciendo su captura.
  4. El ko es el movimiento de colocar una pieza en una intersección, capturando con ello una piedra del adversario. En el turno del oponente, esté podrá hacer lo mismo, repitiendo esto hasta el infinito. Por ello, la regla del ko, indica que el siguiente jugador está obligado a jugar su turno en otra intersección, pudiendo volver a ko en su siguiente movimiento.
  5. La partida finaliza de mutuo acuerdo, cuando ambos deciden finalizarla o cuando uno de los jugadores decide retirarse.

Llegado a este punto, ambos jugadores analizan su puntuación, por reglas japonesas (intersecciones libres en su territorio) o chinas (por cantidad de piedras colocadas en el goban). Estas son las dos más comunes. Para compensar la ventaja del jugador inicial (siempre el negro) se le otorga al jugador blanco una puntuación inicial de 6.5 puntos, dependiendo de la partida o el torneo.

Obtener cien victorias en cien batallas no es el colmo de la habilidad. Someter al enemigo sin librar combate es el colmo de la habilidad. – Sun Tzu

Muchos intentan comparar el Go con el ajedrez, no obstante, en china ya existe un ajedrez propio el Xiangqi. Las diferencias son notables. Mientras que en el ajedrez comienzas con una predisposición de las piezas sobre el tablero, en el Go no existen piezas al inicio de la partida, cada partida es un mundo completamente diferente. En el ajedrez, cada pieza tiene un movimiento especifico, en el Go, las piezas no se mueven hasta ser capturadas y extraídas del Goban. Por ello, son mundos completamente diferentes.

El Go es puro arte. Las piezas no se colocan libremente sobre el goban. Cada una de ellas tiene su propósito y fluyen de forma natural, como lo haría el agua en el surco del rio o el viento soplando sobre los juntos. Las piezas solitarias acaban formando grupos, que se hacen fuertes, que empujan las piedras del contrario contra muros impenetrables, que permiten expandirse desde las laderas (laterales del tablero) hasta el cielo (centro del tablero). Por eso, cuando vemos una piedra solitaria en el tablero, nunca podemos estar seguros de que papel tendrá en esta vida, porque aunque parezca débil o casi capturada, en verdad mientras aún tenga libertades, puede ser utilizada para un propósito.

Imagen de ManCorte

Aún así, como jugadores novatos, nos aferramos a no perder ninguna de las piedras. Cada una de ellas es un tesoro, es un familiar que debemos cuidar y sufrimos cuando la perdemos, cuando nos la roban y eso nos ciega. Las piedras son poderosas, pero hemos de conseguir no aferrarnos a ellas pues en este juego nos exigirá también el sacrificio para obtener un bien mayor. Cada piedra tiene un valor incalculable y su captura no puede ser un error, sino un giro en el engranaje de nuestro plan. Porque, aunque no lo parezca, en este juego debes tener un plan si no quieres ser el títere de tu oponente.

Si un hombre vence a mil hombres en mil batallas, y otro se conquista a sí mismo, éste es el más grande entre los conquistadores. Al vencerse uno mismo, uno gana: nadie puede quitarnos la victoria. – Buda

La concentración es máxima, uno llega a abstraerse completamente, como en el cuento de Go Doro explicado al inicio de este artículo. Sólo cuenta encontrar el movimiento perfecto. Esa intersección que reforzará tu grupo, que conseguirá espacio, que debilitará a tu oponente, que te permitirá mantener el Sente (iniciativa). El Sente es muy importante en este juego y cuando antes lo poseas, más poderoso serás. Es importante tener la iniciativa y hacer los movimientos que tú quieres hacer, forzando movimientos a tu oponente y dejándole con el gote (movimiento subsiguiente), sin posibilidad a controlar lo que ocurre en el goban.

Imagen de fmbga

Para que un grupo de piedras sobreviva debe contar como mínimo con dos ojos o intersecciones libres que tu oponente nunca podrá rellenar con sus piedras porque provocaría su propio sacrificio y por lo tanto infringiría las reglas del Go. Cuando un grupo de piedras dispone de sus ojos, es cuando posees territorio y puedes utilizarlo par expandirte. Pero ten cuidado, se pueden crear falsos ojos que permiten capturar a los grupos de una forma sencilla y forzada. Estudia cada grupo y asegúrate que sobrevive.

Igual que el ajedrez, el Go aún teniendo todo el tablero para colocar piezas, existen unas aperturas básicas que nos permiten encerrar y proteger las esquinas del goban. A esto se le llama Joseki y existe un gran número de movimientos para ambos jugadores que permiten bailar en cada una de las esquinas. Estos Josekis varían con las épocas y los jugadores, haciéndose obligado su estudio si se quiere llegar a profesional.

Cualquier jugador puede llegar a profesional. Todos comenzamos con unos 30 kyu que va descendiendo hasta llegar a los dan, rangos que van desde el 1 al 9 para los jugadores profesionales. Porque en Japón, China y Korea existen escuelas para profesionalizarse, donde estudiar desde bien pequeños las partidas de los maestros e ir adquiriendo conocimientos y técnicas para reforzar tu juego. Antes los maestros acogían en sus casas a los alumnos que estudiaban y seguían sus técnicas y enseñanzas, hasta convertirse ellos mismos, con suerte en maestros.

Imagen de  filwi

Para jugar a GO, puedes preguntar a tu tendero por algún kit de tablero y piezas. Aunque todos deseamos un goban de madera y piedras reales de pizarra y concha marina, podemos encontrar buenos kits que nos permitirán disfrutar de esta nueva y apasionante afición. Es una delicia escuchar el sonido de la piedra chocando con la madera, con la satisfacción de haber encontrado la intersección perfecta.

Si quieres saber más del tema te recomiendo estos dos libros «El Go, un juego oriental milenario» y «Go para principiantes«, el primero una excelente introducción a su historia y filosofía, así como sus usos cotidianos. Mientras que el segundo te explica con claros ejercicios los conceptos básicos para que puedas volar. Si quieres jugarlo on-line, puedes hacerlo en Online Go Server así como en Board Game Arena, así como en multitud de programas para diferentes plataformas.

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