BIOS Megafauna: La conquista del planeta

Después de terminar el BIOS Genesis y la tierra haya conseguido mantener la vida, comienza este nuevo juego de Phil Eklund, donde las especies comienzan a caminar por la tierra, intentando conquistar el máximo de territorio para sobrevivir. Ya que la tierra comienza dividida en cuatro cratones que navegan a la deriva en el mar en la era Ordovícico. Este juego simulará la evolución de las especies en un durísimo medio terrestre intentando estabilizarse. Cada ser vivo intentará extenderse más allá de su cratón para conseguir el máximo de territorio y así perdurar en la historia.

Este es el segundo juego de la trilogía BIOS, puede jugarse de forma independiente o como el segundo de la campaña BIOS. Si en BIOS Génisis conseguiste hacer sobrevivir a tu macroorganismo, ahora es el momento donde puedes retomarlo y con sus propias características obtener una especie mejorada. Tu especie. No obstante, volvemos a estar en un medio hostil, si antes el azar era el causante de nuestros males, ahora nuestros oponentes serán crueles enemigo compitiendo por un espacio limitado.

BIOS Megafauna 2ed nació en el año 2017 fruto de un KickStarter exitoso de BIOS Genesis donde por sorpresa su creado incluyó una recompensa que era este juego. Toda una sorpresa nacida de la presión de los usuarios, que vieron con deleite como se adelantaba este juego como una recompensa más. Así con poca gloria, pero con muchas ansias, nació esta segunda edición, dejando obsoleta y cambiándola por completo de la primera. Qué a su vez era una reimplementación del American Megafauna de 1997. Phil Eklund comienza a seguir un patrón reimplementado sus viejos juegos y adaptándolos a los tiempos modernos. Durante la creación de este artículo, se publicó la nota de prensa indicando un próximo KickStarter para un spin-off de este juego: BIOS Mesofauna, que tiene pinta que será una reimplementación de su antiguo Insecta.

Este nuevo BIOS Megafauna 2ed está dividido en tres partes. La primera será una plantilla para almacenar los marcadores de oxígeno (verdes), los de agua y hielo almacenado en las nubes (blancos) y el carbono almacenado en la atmósfera (negro). Además, esta plantilla incorpora una regleta indicando las latitudes de cada uno de los cratones, así como hacia donde se mueven los vientos y si estamos en un medio caluroso, edén o glacial, refleta que influirá en como nuestras especies puede sobrevivir en los cratones.

En la parte central, contaremos con cuatro cratones, separados y en con un dado indicando la latitud inicial. Estos es importante, porque a medida que vayan saliendo eventos, los cratones irán moviéndose por la tierra, subiendo y bajando de latitud y colisionando entre ellos para formar una pangea, que será el momento ideal para invadir/abordar por tierra a nuestros oponentes y conseguir más espacio para sobrevivir. En el estado inicial de la partida, colocaremos uno de nuestros creeple (que será un ser vivo herbívoro) en la parte inferior de un bioma (uno de los siete hexágonos que forman el creatón). A partir de este momento, comienza la lucha por la supervivencia.

Imagen de carthaginian

El jugador, contará en su tablero con una carta de arquetipo del cual especiar al resto de seres vivos: voladores, nadadores, acorazados y excavadores, representados por figuras de madera. Estos serán nuestra descendencia y cada uno dispone de ciertas habilidades que los hacen únicos al resto de las especies y que aprovecharemos para expandirnos por la tierra.

No hay ninguna diferencia fundamental entre el hombre y los animales en su capacidad de sentir placer y dolor, felicidad y miseria – Charles Darwin.

En la acción del jugador, este decidirá que cartas comprar de un mercado de mutaciones, que añadirán nuevas características a nuestra especie, haciéndola más grande y fuerte, preparándola para salir a conquistar el mundo. La moneda, son los creeple que tenemos disponibles sobre nuestro arquetipo. Así que cuantos más dispersemos por los biomas, menos facilidades tendremos para adquirir mutaciones. Una vez que adquirimos una mutación con capacidad de especiar, podremos separar nuestros creeple en una nueva especie. Como es obvio, no podremos disponer de dos especies similares. Ambas especies compartirán órganos y ambas serán herbívoras. Eso significa que no pueden compartir bioma y cada una tendrá que buscar su propio espacio, cada vez más limitado. Aquí es cuando comienza la competencia con el resto de los jugadores, ya que tendremos que asegurarnos disponer de los suficientes órganos para expulsarlos del bioma y convertirnos en los conquistadores supremos o si somos pacifistas, no hay porque disputar el bioma, podemos hacer que nuestra nueva especie se convierta en carnívora y se alimente de la especie del otro jugador.

Pero la vida es dura sobre la tierra, si un bioma deja de ser habitable, sus creeple estarán en peligro y podrán morir. Por fortuna en su último aliento, son capaces de reproducirse y marcharse a otros biomas disponibles. En el caso de los carnívoros, si sus manjares por algún motivo desaparecen del bioma, estos estarán amenazados y podrán volverse otra vez veganos. Si por algún motivo todos los creeples desaparecen de la tierra, se extingue la especie y esta pasará a ser un premio fosil. Al final del juego, quien más creeple tenga sobre la tierra y más fósiles disponga, será el ganador de la partida.

Imagen de The Innocent

Este juego dispone de una carta llamada Medea que va destinada al jugador con menor número esqueletal en su arquetipo inicial. Este jugador será el que tome TODAS las decisiones en los eventos. Eso significa que será Dios y podrá alzar montañas, helar aguas, crear bosques y manipular la regleta a su antojo. Por ende, si no eres tú quien tiene esa carta, estarás sometido a sus caprichos y obviamente, tu especie será prescindible frente a la suya. Esta carta puede ser reclamada a otro jugador, agotando todo tu turno en ello. Como dijo el tío Ben: «Un gran poder conlleva una gran responsabilidad«.

Cuando desaparece una sola especie animal, la hemos perdido para siempre. – Félix Rodríguez de la Fuente

Después de haber comprado las mutaciones, colocado las nuevas especies llega el momento de madre y dispersión, donde dispersaremos los nuevos creeples por los biomas, para extender su poder y al mismo tiempo, asegurarnos (hasta su fallecimiento) un punto de victoria. El ciclo de la vida vuelve a comenzar.

Imagen de Astrosmurf

Lo interesante de hacer mutar a las especies es que estás no sólo evolucionan con nuevas características en órganos que les permitirá ser más fuertes, más grandes, venenosas, sino que además las iremos juntando para obtener características de personalidad que nos permitirán comprar de forma más barata en el mercado o aprender nuevas habilidades como cazar a otras especies, habitar en biomas inhabitables. Esto hará mucho más fuerte a nuestra especie, abriéndole un abanico de posibilidades que estará vetado para las especies menos avanzadas. Si un jugador es capaz de crear tres personalidades (una por especie, nada de tener múltiples personalidades), el juego terminará de forma inmediata.

Es importante saber elegir la especie correcta en cada momento, lo difícil será mantenerla sobre diferentes cratones, ya que el espacio es reducido y las condiciones que va creando los eventos de la mano del jugador que dispone de la carta de Medea lo complicarán todavía más. Cada especie dispone de unas características que le permitirán desplazarse con mayor o menor agilidad, habitar en biomas donde otras no pueden hacerlo, volar audazmente allí donde ninguna especie ha llegado antes.

Sólo si dos organismos o especies de la misma raza se unen, la descendencia de estos será de raza pura, y las diferencias entre padres y descendencia serán mas leves. – Gregor Mendel

Lo interesante de este juego, es la historia que cuenta. No es un juego competitivo (que lo es), ni cooperativo (que lo es), es más un juego narrativo en el que nosotros mismos iremos contando la historia de la tierra y como evolucionan sus especies, haciéndolas perdurar y crecer para sentirnos satisfechos por haber podido alcanzar su maduración y su especiación, llenando la tierra de nuestros congéneres, aplastando o comiéndonos a los de nuestros oponentes. Porque la puntación final no es más que un recordatorio que estamos ante un juego, donde todos luchamos por un objetivo tangible.

Nos vemos pronto en  BIOS Origins.

Imagen de kmd2000

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