The king is dead: ¡Larga vida al rey!

Según el reglamento, el rey ha muerto e Inglaterra ha quedado a merced del mejor postor. Tú como jugador deberás intentar obtener el máximo de seguidores posibles para convertirte en el nuevo rey y para eso, podrás influir entre las diferentes facciones repartidas por el mapa: escoceses, británicos y galeses, Representados por cubitos de maderas de diferentes colores. Cada jugador, dispondrá de una mano de cartas para dar las órdenes a las tropas e influir en el domino del mapa. Es un juego que dura ocho rondas y en cada una de las rondas se librará una intensa batalla por la conquista de las regiones. Por turnos, los jugadores jugarán una carta, moverán las tropas correspondientes y añadirán un seguidor a su facción. Pero vamos por pasos.

“Aún hay esperanza para todo aquél que está entre los vivos.”
Rey Salomón

Este es un juego para (1)2-4 jugadores y digo uno, porque en la BGG existe una variante bastante complicada (de ganar, no de jugar) que permitirá a los solitarios disfrutar igualmente del juego. No obstante, para sacarle todo el juego, con el rango 2-4 el juego escala muy bien. Pero cada rango de jugadores tendrá unas reglas diferentes. Por ejemplo, para dos jugadores, simplemente se elimina dos cubitos por facción. Para tres jugadores, nos encontramos ante un juego competitivo donde cada uno busca su victoria y para cuatro jugadores, se transforma en un semicooperativo, en el que se forman parejas silenciosas y se intentará conquistar cada región, pero sin decirse ninguna palabra (como el Tichu). Además, las reglas de victoria también cambian en esta modalidad, donde se puede establecer una victoria en equipo o si sabes manipular bien a tu compañero, podrás alzarte con la victoria en solitario.

Imagen de CaptainCapybara

Cada jugador comenzará con dos seguidores en su corte, mientras que el resto se distribuirán a razón de cuatro al azar en cada región. Además, a cada jugador se le repartirá un token blanco, para cuando haya que utilizar su carta de reordenar regiones y aquí viene lo maravilloso del juego: ocho cartas. Cada jugador sólo va a disponer de ocho cartas para jugar las ocho rondas y son cartas que no se reponen y no hay posibilidad de añadir más. Todos con las mismas ocho. En la partida básica, cada jugador dispone de las mismas cartas que deberá usar con mucho cuidado, porque quedarse sin cartas antes de finalizar el juego, significa estar a merced del resto de jugadores y jugarlas demasiado tarde, no se podrá influir mucho sobre el mapa. Todo un dilema.

Un jugador en su turno podrá jugar una carta o pasar. Si juega, descarta la carta colocándola sobre las otras descartadas y por lo tanto, tapando las anteriores para que nadie más sepa que es lo que ha jugado y realizar la acción en lo máximo que pueda. Una vez realizada la acción, el jugador podrá recoger un cubito del mapa para llevarlo a su corte y de esta forma tener más seguidores. Porque al final del juego, una de las condiciones de para conseguir la victoria es obtener el máximo de seguidores de la facción dominante o en caso de empate de la segunda facción. Así que no sólo hay que saber cómo dosificar las cargas, sino también que seguidor escoger.

“Si lo pudo hacer un maldito griego, qué no harán dos ingleses.”
The Man Who Would Be King

Si el jugador pasa, eso no significa terminar completamente su ronda, sino que decide que va a ver lo que hace el resto de los jugadores, para golpear después con más fuerza. La próxima vez que le llegue el turno, decidirá si quiere jugar o volver a pasar. Cuando todos los jugadores hayan pasado en la misma ronda (pasar para guardarte la sorpresa, puede ser peligroso si todos pasan), se resuelve la región. Se mira que facción tiene la mayoría en la región y se coloca un disco indicando su supremacía. Por contra, se retiran todas las facciones presentes en la región y se devuelve a la zona común, cerrando la región a nuevas o propias facciones, es decir a todos los efectos ninguna facción puede entrar en una región ya disputada. Aquí hay que hacer énfasis que hay que tener cuidado con cuales son las regiones colindantes, ya que hay cartas que permiten interaccionar exclusivamente con regiones vecinas conquistadas.

Por orden, se irán resolviendo cada una de las regiones a medida que los turnos vayan pasando, hasta que se concluya la partida en el turno ocho y su resolución o si desde Francia han conseguido invadir alguna de las regiones. Porque si una de las regiones en disputa, ninguna facción se alza con la mayoría, se coloca un disco negro indicando que ha sido invadida ante la impotencia de las tropas internas. La tercera invasión provoca la terminación inmediata del juego y entonces se procede a la puntación por invasión.

Imagen de CaptainCapybara

Como veis, el juego no es complicado, salvo la puntuación que si debe explicarse con más paciencia y detalle para que luego no existan los malentendidos de algo que no se ha explicado. Es habitual terminar la partida en empate de jugadores y por lo tanto hay que bajar en la escala de desempates para coronar al verdadero Rey. Salvo ese detalle, la iconografía de las cartas se explica sola, ya que no depende del idioma.

Una vez que dominemos el básico, podremos incluir las cartas avanzadas que transformará por completo el juego de simétrico a asimétrico, con poderosas cartas que sólo un jugador podrá disfrutar. Este giro de tuerca, hace que la partida sea un poco más maquiavélica y disfrutarás jugando tu carta con poderes únicos.

“Hakuna Matata, o sea, no te angusties”
Pumba – El rey león.

Esta segunda edición es todo un lujo en aspecto gráfico. Ya desde la propia caja, son sus detalles en dorados, el mapa tan medieval y vistoso, las cartas con esa dualidad gráfica entre el tema y la iconografía, es una auténtica delicia poseerlo (y jugarlo). Por otro lado, la calidad de las cartas deja mucho que desear, son demasiado endebles, una trama de hilo le hubiese dado un poco más de ambientación y aunque no hace falta enfundar, pues apenas se barajan, para una mejor sensación de juego recomiendo que se enfunden las cartas y si puede ser con premium, mejor (si enfundas, tendrás que hacer un poco de bricolaje para que encajen bien). La caja es totalmente aire y el tamaño sólo se defiende porque el tablero es de dos alas y por lo tanto se necesita una caja un poco más grande, tal vez si lo hubiesen hecho de cuatro alas, quedaría más compacto y recogido, pues sus componentes son apenas un mazo de cartas y una bolsa con madera.

Imagen de CaptainCapybara

Estamos ante un juego tenso en el que desconfiaremos de las acciones de los demás jugadores al mover las facciones por el mapa, pues una de tus jugadas puede ser desmontada por los intereses de otro jugador que necesita preparar la siguiente región o que sólo quiere obtener un seguidor más. El domino es muy cambiante y no se sabe como irá la cosa ni a mitad de la partida, como cada jugador tiene interacción directa con las facciones del mapa, se convierte en un baile constante de movimientos y no siempre ventajosos para nuestros planes, por ello hay que tener una mente abierta e ir cambiando la estrategia constantemente. Desde dos jugadores hasta cuatro, el efecto es el mismo. El juego escala a la perfección y cada una de las partidas es totalmente diferente.

“Lo siento mucho. Me he equivocado y no volverá a ocurrir”
Juan Carlos I

La duración del juego no pasa de los 20 minutos. Bien podríamos estar ante un filler, pero depende del grupo con el que juguemos el tiempo variará, porque, aunque no existe un efecto AP propio, hace que cada jugador intente averiguar cuál será la acción del resto de jugadores y jugar la carta adecuada sea una auténtica tortura. Recuerda, sólo tienes ocho cartas, ocho difíciles decisiones.

De la primera edición a la segunda, aparte del apartado gráfico, existen diferencias a tener en cuenta. Aquí encontraréis la lista de todas las diferencias, pero los cambios más importantes es la eliminación de la expansión Mordred  (con nueves cubitos y las reglas del anterior juego podrás disfrutar de esta expansión igualmente) y las nuevas cartas de acciones avanzadas. Además, añadir las facciones al mapa ha cambiado sutilmente.

1 edición 2 edición

Autor: Peer Sylvester

Artistas: Benoit Billion, Peter Dennis

Editorial: Osprey

Autor: Peer Sylvester

Artista: Benoit Billion

Editorial: Osprey

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

trece + uno =

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.