Hoy descubrimos… Kingdom Builder

El reino tiene mucho que ofrecer, solo depende de lo bueno que seamos construyendo nuestras casas y de donde vayamos colocando los asentamientos. Habrá que fijarse que terrenos son los más fructíferos para poder juntar riqueza y poder. Hoy descubrimos… Kingdom Builder.

Autor: Donald X. Vaccarino

Arte: Oliver Schlemmer

Editorial: Devir Iberia

Contenido de la caja:

En Kingdom Builder deberemos construir nuestros asentamientos a través del mapa atendiendo a unas reglas de colocación y de objetivos comunes de cada partida. El jugador que al final de la partida haya conseguido más oro será el ganador de la partida.

En su turno, cada jugador tiene que ejecutarlo de una manera sistemática de la siguiente manera. Primero el jugador tiene que mostrar su carta de terreno (la que tienen siempre en su mano) al resto de jugadores para poder construir 3 asentamientos. Esta acción es obligatoria y se ha de hacer siempre.

La construcción de asentamientos se hace en un terreno conformado por diferentes losetas de terreno que se construye al inicio de la partida. Estas losetas de tablero tienen representados todos los tipos de terreno y los asentamientos tenemos que colocarlos en los terrenos que muestre la carta que jugamos en nuestro turno.

Las reglas de construcción a las que debe atender son que cada hexágono puede contener solo una casa, solo se puede construir en los terrenos habilitados para ello, y siempre que sea posible se ha de construir colindante a otro asentamiento previo del mismo color. Si no, se puede ir a otro sitio siempre y cuando respete las otras dos reglas.

Durante la construcción, hay 2 hexágonos que son diferentes a tipos de terrenos, que son las losetas de acciones y los castillos. Las losetas de acciones contienen una serie de tokens que, al construir un asentamiento colindante, podremos coger una de esas losetas. Estas, lo que hacen es otorgar unas acciones adicionales que podremos ejecutar antes o después de la acción obligatoria.

Por otro lado, tener asentamientos construidos alrededor de un castillo otorga 3 onzas de oro por cada castillo que linden tus casas de tu color.

En Kingdom Builder hay unas cartas que salen al principio de la partida, concretamente 3, y de forma aleatoria. Estas cartas son las que dan en cada partida unas reglas de puntuación y de obtención de oro que son las que hay que cumplir de la mejor manera posible para ganar.

Cuando un jugador construye su último asentamiento se inicia la ronda final, se cuentan las onzas de oro atendiendo a los aspectos que hemos hablado antes.

Opinión del juego:

Kingdom Builder es un juego donde construiremos asentamientos que tiene cada jugador en unos hexágonos de terreno atendiendo a unos objetivos que aparecen en cada partida. En cada turno, un jugador debe de manera obligatoria construir en un tipo de terreno que marca una carta que tiene.

Si, lo sé, es una reducción del juego en 3 frases, pero es que el juego tiene 2 reglas muy sencillas y monta un juego maravilloso. Es decir, esta es una de las cosas que me parecen fascinantes en un momento en el que los euros que tenemos tienen 16 reglas y 4 excepciones en cada una de ellas y que buscamos la profundidad (en ocasiones) como sinónimo de calidad.

Es un juego que no genera análisis parálisis porque la carta de terreno que un jugador va a usar en su ronda posterior la obtiene al final de la previa, con lo que ya tienes tiempo de pensar cual va a ser tu movimiento. Puede variar poco porque un jugador previamente te corte un camino que querías ocupar pero poco más. Con lo cual, tenemos un juego dinámico con un tiempo limitado de partida y un ritmo alto, y sinceramente, esto es algo que me gusta bastante.

No por menos fue juego del año en Alemania en el 2012, y es que Kingdom Builder tiene esa sencillez de los juegos rápidos y donde la sensación de desarrollo en cada turno contratada directamente contra ese sentimiento de frustración que pueden generar otros títulos, y esto es algo que permite jugar con todo tipo de público, ocasional y no.

En definitiva, un título sencillo de aprender, pero que dado que tiene tanta rejugabilidad por la aleatoriedad que da el tablero modular, las cartas de objetivo que salen en cada partida, y el orden en el que salen las cartas de terreno, cada partida será diferente, y nos puede dar mucho recorrido antes de quemarlo. Que ojo, esto puede llegar a pasar como con todos.

Nos vemos en la próxima.

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