Hoy descubrimos… Picnic

Hace un maravilloso día para disfrutar de una jornada en el campo y llevar algo de comida para cuando apriete el hambre. Pero como todo es importante, además de los ágapes que llevemos, la colocación de los elementos también lo es. Seamos pues quien mejor lo prepare. Hoy descubrimos… Picnic.

Autor: Ramón Redondo, David Amorín

Arte: Ramón Redondo

Editorial: Zacatrus

Contenido de la caja:

En Picnic los jugadores deberán construir un mantel de máximo 4×4 casillas donde deberán intentar hacer grupos de elementos iguales. Las piezas de las que se compone el juego son de 3 casillas cada una.

Cada una de las casillas de una ficha contiene un alimento y un tipo de mantel, con lo que habrá que tener en cuenta estos dos aspectos a la hora de hacer los grupos.

En Picnic todos los jugadores juegan a la vez y el turno se juega con un draft entre jugadores. Todos los participantes cogen 2 cartas, las miran, escogen una para quedarse y pasan la otra al jugador que tienen al lado.

Una vez tienen las dos cartas, las colocan en su área de juego. Las normas de colocación son sencillas. Básicamente la ficha que colocas no la puedes mover, además de que puede tapar partes de fichas con partes de otras solapándolas.

De la misma manera, se puede poner una ficha nueva por debajo de alguna de las que ya estén colocadas.

Al final de la 4ª ronda se puntúan los grupos de alimentos que estén juntos ortogonalmente y de la misma manera los manteles. La puntuación que otorga se mide contando los elementos iguales y restando 2. Los grupos de 2 o menos elementos dan 0 puntos.

Picnic ofrece una variante «experta» en la que ofrece unos objetivos que darán unos puntos extra al final de la partida.

Opinión del juego:

Picnic es un juego donde los jugadores deberán ir colocando cartas o fichas de diferentes alimentos con diferentes fondos y manteles. Estas cartas deben solaparse de tal manera que se formen grupos ortogonales y que sumen la mayor cantidad de puntos posibles.

Antes de nada querría empezar hablando de la puntuación, que aunque una tontería me parece un detalle muy pequeño pero muy necesario que hace que el juego tenga sentido. Es decir, podrían los jugadores hacer parejas o tiros de elementos contiguos y así puntuar 2 o 3 puntos. Pero el hecho de que se resten 2 puntos por cada grupo hace que intentes minimizar el número de grupos para maximizar los puntos.

Como habréis visto, un juego de reglas tan sencillas que se enseñan en 1 minutos y se juegan partidas rapidísimas de 10 minutos, lo que hará que con los niños se juegan varias seguidas. Es un poco el estilo de juegos que van perfectos con los peques de la casa porque les das un puzzle dentro de un juego de mesa y ven que están jugando una y otra y otra, y compitiendo en tiempo real con los demás jugadores.

Nos vemos en la próxima.

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