Hoy descubrimos… Orchard

Os podría hablar de bosques, de árboles frutales, de la maximización del uso de la tierra entre estaciones. Os podría hablar de ingeniería agrónoma, de expansión de terrenos y de tiempos de maduración y recogida. Pero os voy a hablar de dados. Hoy descubrimos… Orchard.

Autor: Mark Tuck

Arte: Mark Tuck

Editorial: Melmac Games

Poco hay que explicar en este juego de sus mecánicas y de como se juega, pues el juego es tan sencillo en reglas y tan difícil en ejecución, que esa misma podría ser su mejor carta de presentación.

Orchard es un juego de cartas donde cada una de ellas tiene 6 dibujos que representan a diferentes tipos de árboles frutales y con la distribución de color aleatoria. El objetivo del juego es ir colocando cartas una encima de otra para intentar que los frutales coincidentes se solapen única y exclusivamente. Veamos como funciona esto.

Cada partida se va a componer de 9 cartas de las 18 que trae el juego, más toda la caterva de dados de colores y piezas negras. Al principio de la partida se barajan las 9 cartas escogidas al azar y eso conformará el mazo de juego. Se revela una carta que se pone sobre la mesa y ya se puede empezar el juego.

En cada turno, el jugador revela una carta e intenta ponerla encima de la anterior solapando solamente los árboles frutales cuyo color sea coincidente. En el caso de que lo consiga, se pondrá un dado de ese color mostrando la cara de valor 1.

Los dados en Orchard tienen 4 caras distintas cuyos valores son 1, 3, 6 y 10. Hay dos caras que tienen el dibujo de una hoja, pero es meramente estético. Estos dados van a ir representando la producción de ese árbol frutal. Mientras mas árboles haya encima, mayor será el valor del dado.

Al principio del juego, como decíamos, un jugador revela la primera de las 9 cartas del mazo, la pone sobre la mesa y ahora roba 2 más que serán su mano. En el turno deberá colocar una de esas cartas sobre la que ya está en la mesa, de manera que al menos uno de los árboles solape un árbol coincidente. si eso ocurre, se pone un dado de ese color mostrando el valor 1 en cada árbol frutal en el que suceda. Si ya había un dado, pues lo que se hace es aumentarle el valor a 3, luego a 6 y finalmente a 10.

Ni que decir tiene que la carta se puede rotar de la manera que se quiera pero nunca alguna carta que ya estuviese en la mesa fruto de una ronda anterior. En el caso de que se coloque una carta en la que alguno de los árboles frutales solapase con otro de la carta de debajo pero cuyo color no fuese coincidente, tendrá que poner una ficha de fruta podrida.

Después de jugar la carta y colocar dado, el jugador roba otra carta y empieza una nueva ronda.

Al final de la partida, cuando se hayan colocado las 9 losetas, se procede a la puntuación de cada dado. El valor que tiene cada dado es el que muestra en su cara superior, y la suma de todos los dados es la puntuación final de la partida.

Opinión del juego:

Orchard es un juego solitario con una premisa muy muy simple: unos cuantos dados, 18 losetas representando parcelas de tierra (y lo que se ha de colocar en cada uno de los 6 espacios de la loseta). Además, trae unas piezas que representan la fruta prohibida que se colocará en el caso de que se solape una carta con otra pero no coincidan los colores.

Solo 3 tipos de componentes nos dan un juego realmente adictivo, con un tiempo de partida tan corto (tanto como el jugador quiera pensar donde colocar cada una de las losetas que va robando en cada ronda) que no podrás jugar solo una, y cuya rejugabilidad es alta debido a la aleatoriedad de las cartas que van a salir.

Pero ojo, no os llevéis a engaño. El que el juego sea sencillo de reglas, asequible para todo el mundo y de carácter desenfadado, no quiere decir que sea un juego del que haya que abusar sobremanera, porque al final puede hacerse repetitiva la mécanica tan destilada que encontramos en Orchard.

Sin embargo, Es un solitario que ocupa tan poca pesa que te lo puedes llevar en el avión, en la mesita que sale del asiento delante del tren o en una cafetería. Ese es uno de sus grandes fuertes, que en la simpleza, está lo maravilloso.

Cada uno de nosotros intentaremos batir nuestro propia puntuación. Pero para cuando eso deje de ser un reto para ti, los jugadores pueden ir a la web de la editorial Melmac (la editorial español) y descargar unos retos que van saliendo, generando una especie de «pique» por superarlos, y nuevos escenarios donde tener que optimizar mejor que nunca.

Nos vemos en la próxima.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cuatro × uno =

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.