Hoy descubrimos… Las ruinas perdidas de Arnak

Parece que hace una eternidad cuando nos montamos en aquel barco en busca de algo que posiblemente jamás encontremos. No sabemos si fue una buena idea, pero lo teníamos tan claro que… espera… ¿qué es eso?¿Tierra? No nos emocionemos pero puede que aquello sea lo que busquemos. Hoy descubrimos… Las ruinas perdidas de Arnak.

Autor: Elwen, Mín

Arte: Jiří Kůs, Ondřej Hrdina, Jakub Politzer, František Sedláček, Milan Vavroň

Editorial: Devir Iberia

En Las ruinas perdidas de Arnak nos ponemos en la piel de unos aventureros que deberán explorar una isla en busca de grandeza y grandes secretos. Investigaremos una jungla donde encontraremos yacimientos, nos enfrentaremos a monstruos y criaturas ayudándonos de objetos y artefactos inimaginables. Descubriremos ídolos ancestrales mientras avanzamos en busca del templo.

¿Pero como se traduce todo esto? Pues de la manera más sencilla posible posible: con puntos de victoria obtenidos de diferente forma y gestionando unos recursos que nos permitan llegar a todo.

En el turno de un jugador este realizará diferentes acciones mientras las cartas que tenga en mano se lo permitan. Todos los jugadores empezarán su turno con una mano de 5 cartas que robarán del mazo que tienen en su tablero personal. Estas cartas en muchas ocasiones se podrán jugar como medio de transporte (icono de la parte superior) para desplazarse a diferentes ubicaciones del mapa, o bien podrán realizar la acción que lleve en el centro. Nunca se podrán jugar de las dos formas.

Los desplazamientos se pagan en botas, coches, barcos o aviones, habiendo entre si una jerarquia de correspondencia donde se puede usar el transporte más veloz para pagar aquellos costes de valor menor. Estos desplazamientos se dan en la jungla, y en función del coste que paguemos podremos acceder a un sitio u otro.

Y es que en la jungla podremos ir a yacimientos para descubrirlos, pero una vez hecho, se nos presentará un monstruo al que tendremos que vencer si queremos salir de ese sitio sin daño alguno.

Esta es una de las acciones principales, y donde usaremos a nuestros exploradores. Una vez hayamos descubierto un yacimiento podremos quedarnos con el ídolo que hay, y que nos dará algunas ventajas y puntos de victoria. Además, si conseguimos derrotar a la bestia, obtendremos los beneficios del lugar.

Para derrotar a los monstruos, como para pagar muchos de los costes del juego, se necesitará pagar con recursos. Estos recursos son monedas, brújulas, inscripciones, puntas de flecha y gemas. Son recursos que iremos consiguiendo y almacenando en nuestras provisiones personales.

Otra de las acciones que los jugadores podrán realizar es la de adquirir cartas. Como comentaba antes, es un juego que se va jugando con cartas del mazo de cada jugador, así pues, lo interesante es que ese mazo vaya creciendo con las cartas que hay en el mercado.

Tendremos disponibles dos tipos de cartas, los objetos y los artefactos. Ambos tipos de carta están separadas por la vara lunar, que es el marcador que va marcando las rondas. A medida que pasan las rondas, se reduce el tipo de cartas de un tipo en detrimento del otro. Estas cartas tienen un coste en monedas y una vez pagadas, las conservaremos en nuestro haber.

En el caso de los artefactos se resuelve el efecto en el momento de la compra y no hay que pagar ningún coste. Pero más adelante, cuando la carta vuelva a cogerse del mazo a la mano la podremos usar como acción siempre y cuando paguemos un  recurso de inscripción.

La investigación es una parte importante, y por lo tanto los jugadores deberán invertir recursos en aprender y subir en el track de templo para conseguir la mayor cantidad posible de puntos con sus dos marcadores: la lupa y el libro. Ambos marcadores pueden estar uno al mismo nivel que el otro pero nunca podrá el libro sobrepasar a la lupa.

En el caso de que se llegue a la parte superior, habrá que hacer una inversión piramidal conforme vayamos adquiriendo puntos de victoria de las piezas superiores.

Además, los jugadores se podrán valer de ayudantes que podrán colocar en sus respectivos tableros personales. Estos tableros también serán los que alberguen las cartas del mazo de juego, del mazo de descarte, los recursos que los jugadores van ganando y los ídolos que puedan ganar. Estos ídolos van  otorgar por defecto unos puntos de victoria, y si se usan para hacer cambios, taparán unos puntos de victoria que podrían ser bien valiosos. Estos puntos son comunes a todos los jugadores, y en la mano de cada jugador está el que los tape o no.

Al final de las 5 rondas donde cada jugador ha efectuado una acción principal y todas las acciones secundarias que puedan y quieran, los jugadores contarán todos los puntos de victoria que hayan ido acumulando durante la partida, y cuya puntuación podrán ir anotando en el bloc que incluye el juego. El explorador con más puntos, será el vencedor.

Opinión del juego:

Las ruinas perdidas de Arnak es un juego con diferentes mecánicas principales todas ellas bien integradas que nos dan la oportunidad de avanzar en diferentes zonas del juego para poder alcanzar la mayor cantidad de puntos al final de las 4 rondas que dura el juego.

La gestión de cartas que hacemos durante el turno sumado a la compra de las mismas hacen que el deckbuilding haga acto de presencia. Si bien la compra el mazo no se va a ciclar tantas veces como podríamos encontrar en otros juegos, estas otorgan puntos de victoria que de alguna manera podrían hacer que nuestra bolsa de ellos subiese como la espuma.

Pero no solamente tendremos que valernos de la gestión de cartas, si no que tendremos que gestionar unos recursos que durante toda la partida van a ir escaseando. Arnak es uno de esos juegos donde todo te hace falta y no te sobra nada. Siempre te falta algo para hacer la acción que necesitas y en muchas ocasiones deberás tomar la decisión de gastar los recursos en una cosa o en otra. Evaluar cual de las opciones te va a reportar mayor cantidad de puntos es algo que deberás afrontar durante toda la partida.

Pero no solo con eso, si no en el orden en que ejecutas las acciones disponibles. Cuando hago una secundaria para obtener ese recurso que me permita hace una acción principal y comprar esa carta que me da una acción más para poder coger otra carta del mazo y seguir obteniendo recursos siempre y cuando sea acción secundaria.

Por otro lado, es un juego cuyas partidas se hacen muy cortas. Te falta tiempo para todo, así que hay que cuidar muy bien las acciones. Además, parece mentira como conforme nuestro mazo va creciendo, los turnos se alargan más si hemos generado un pequeño motor que así nos lo permitan.

En la gestión de los yacimientos y la colocación de trabajadores también está la clave. Si tenemos los recursos necesarios podremos recibir una cantidad considerable de puntos con los yacimientos y con la lucha contra las bestias. Por todo ello, no siempre deberemos derrotarlas, pero si que es cierto que si no queremos recibir cartas negativas en el mazo, más nos vale tenerlo en cuenta.

El juego para la cantidad de acciones que tiene, la cantidad de iconografia que muestra y lo caótico que puede parecer en un primer momento, tiene un manual de 10. Uno de esos que se hacen sencillo de leer, fácil de integrar y con unas reglas que dejan muy poco a la interpretación.

Como valoración personal, me ha parecido un juego excelente. Un euro apretado pero de reglas sencillo. Un tiempo de partida correcto y corto, pero que te deja un regusto maravilloso horas después de jugar la partida. Así que no nos queda otra que recomendarlo encarecidamente.

Nos vemos en la próxima.

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