Hoy descubrimos… Cielos de metal

No sabemos cuando empezó todo, ni como hemos llegado a esta situación. Pero el problema ya lo tenemos. Están a punto de invadirnos desde el espacio y todavia no sabemos nada de ellos. Lo único que tenemos claro es que no vienen en plan amistoso. Hoy descubrimos… Cielos de metal.

Autor: Tomáš Uhlíř

Arte: Kwanchai Moriya, Petr Boháček

Editorial: Devir Iberia

Cielos de metal es un juego donde tendremos que defender los límites aéreos de una ciudad, de la invasión de naves alienígenas. El juego se juega en unos tableros que representan el cielo, más un tablero de ciudad y finalmente el tablero de acciones. En lo alto del cielo, la nave nodriza donde todas nos sueltan a las naves que van a encabezar la ofensiva. Vamos a ver por partes los componentes mientras explicamos de qué va esta guerra.

En la parte superior del tablero tenemos la nave nodriza que es el lugar de donde van saliendo las naves que van a ir avanzando por el cielo hacia la tierra. Algo común de todos los tableros es que están divididas en 5 columnas. El tablero de nave nodriza básicamente sirve para colocar las naves que, o bien aún no han salido o las que hemos derrotado y vuelven arriba. La colocación en la columna donde se pone la nave va en función de unas reglas como por ejemplo, el número de naves que ya haya en esa columna, el color de la nave, etc., con lo que nunca será algo aleatorio.

Estas naves bajan por las losetas de cielo, y el movimiento vertical hacia abajo va en función del valor del dado que se pongan en las losetas de acción y la columna que se escoja. Pero esto lo veremos más adelante. Lo más importante de estas losetas son los iconos que hay en ellas. En la mayoría de casos, en cuanto una nave acaba su movimiento en una de estas casillas, se ejecuta la acción.

Básicamente encontramos 4 tipos: movimiento lateral izquierdo y derecho, hacer avanzar la nave nodriza hacia abajo, y punto de explosión.

En los dos primeros, movemos la nave de una columna a otra. El icono de avanzar la nave nodriza hace que el tablero de nave baje un peldaño. Si al hacerlo coge alguna nave por el camino, la vuelve a engullir para ponerla en las rampas de lanzamiento.

En cuanto al punto de explosión, estos espacios no se activan al momento si no que lo harán cuando resolvamos la acción de atacar con las acciones de la parte inferior.

La loseta de ciudad nos marca el límite que tenemos que evitar que las naves crucen. Estas losetas de ciudad aportan también acciones aparte con lo que no todas serán iguales y puede darle variabilidad a las partidas. Pero,  ¿qué pasa cuando una nave cruza una el límite de la ciudad?. Pues que sube en uno el marcador de daño, y cuando llega al icono de la calavera, habremos sucumbido y perderemos la partida.

Y ahora llega el turno de las losetas de acción. Estas losetas representan nuestra base, y ahí podremos ejecutar todas las acciones que tengamos disponibles.

Cielos de metal es un juego de colocación de dados, y por lo tanto, tendremos que ir haciendo tiradas y gestionando los valores para ir avanzando en el juego. En la base encontramos espacios de cuatro colores diferentes:

  • Verdes: en estos espacios cogeremos el valor del dado colocado para hacer avanzar el marcador de investigación, que dicho sea de paso, es el que tenemos que llevar hasta el final para poder ganar la partida.
  • Rojas: estos espacios son los que usaremos para atacar a las naves que estén en los puntos de ataque que comentábamos antes y poder derribarlas.
  • Amarillas: como todo en la base necesita energia, la colocación de dados en estos espacios hará avanzar nuestro marcador para que no nos quedemos a oscuras.
  • Transparentes: estos puntos antiaéreos sirven para hacer avanzar un punto menos la nave que toque en esa columna.

Hay unas reglas de colocación de dados por turnos, y es que solo podremos colocar un dado por columna. Por otro lado, también tenemos una excavadora que tendremos que hacer avanzar para que podamos disponer de nuevas salas en la base que nos faciliten las acciones a llevar a cabo.

Tenemos dados de 3 colores: blancos, grises y azules. La colocación de los dados grises es normal, pero al colocar un dado blanco deberemos lanzar todos los dados que nos quedasen sin poner hasta el momento. En cuanto a los dados azules, estos son robots, y una vez se colocan en una sala, no tienen por qué quitarse. Pero si se queda, al ejecutarse se resta uno su valor.

Y hasta aquí podría quedar explicado el juego y podría deciros que esto es todo. Pero hay una campaña dentro de la caja. Un conjunto de sobres y nuevos componentes, de los que no voy a desvelar nada de lo que trae, pero que tengo que decir que aporta un montón de nuevas sensaciones de las que no puedo hablar para no romper la experiencia.

En el mejor de los casos, podrás decir que has podido salvar al mundo de la invasión extraterrestre, y en cualquier otro caso, no quedará más que soportar la colonización.

Opinión del juego:

En Cielos de metal tendremos que salvar el mundo de las naves que van cayendo del cielo. Las acciones que podremos llevar a cabo para tal empresa, las gestionaremos con dados que iremos posicionando en las diferentes salas que tenemos disponibles. El juego no lo podremos ganar destruyendo a todas las naves, si no que tendremos que conseguir avanzar en un track de investigación hasta alcanzar el nivel necesario que nos permita conocer el punto de débil de esta raza.

Y esto es lo primero y maravilloso de este juego. No se trata de conseguir eliminar y ya está, si no que hay que sobrevivir y gestionar. Las naves repetidamente irán apareciendo y esto no va a cesar jamás. Por lo que tendremos que balancear varios aspectos. No podemos descuidar la parte defensiva, aunque el enfoque sea otro. Y si esto fuera poco, hay que ir generando electricidad para poder llevar a cabo todas las acciones que queramos hacer.

Cielos de metal es uno de esos juegos que funcionan como un engranaje perfecto donde para ganar no podrás hacer algo que pare la rueda (o motor de ataque) del juego. Lo que tienes que intentar es aprovechando ese movimiento, entrar e ir mermando poco a poco su ofensiva mientras juegas el juego de la investigación.

Y esto no es nada fácil, porque hay que tomar muchas y variadas decisiones. El valor alto de un dado es muy suculento y puedes necesitarlo para pasar niveles de investigación, pero depende del momento, a lo mejor necesitas parar el avance las naves destruyendo unas cuantas de ellas. Y no se sabe si tendrás más dados para luego o no, porque te queda un dado blanco por poner y sabes que tienes que volver a lanzarlos.

Sí, es cierto, hay azar, pero es un azar que puedes remediar con la gestión. Habrá turnos que tendrás la sensación de no haber aprovechado los dados, ni haber podido con el avance enemigo. Y habrá otros momentos en los que todo vendrá de cara y podrás optimizar perfectamente todos los dados.

Solo ya por el juego individual y básico, Cielos de metal merece muchísimo la pena. Ciudades diferentes para aumentar la rejugabilidad. Caras distintas de tablero de base. Dos caras distintas de cielo donde la dificultad varia. En definitiva, un juego que no te lo acabarías. Pero es que encima trae la campaña, donde ya le das mucha vida adicional al juego.

Cielos de metal es un reloj suizo extraído de una recreativa de los 80 y puesto, con una calidad sublime, encima de una mesa. Por ello, no podemos más que recomendarlo encarecidamente.

Nos vemos en la próxima.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

4 × dos =

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.