Hoy descubrimos… Mazescape

No sabes cómo has llegado a este mundo de escaleras, pasillos, puentes y quebraderos de cabeza. Solo sabes que no puedes quedarte aquí y que tienes que encontrar la salida, que la ves cerca, pero que no está accesible. Dobla el espacio, camina, vuelve sobre tus pasos, etc. Pero sobretodo, disfruta del viaje. Hoy descubrimos… Mazescape

Autor: Pablo Céspedes, Víctor Hugo Cisternas

Arte: Joan Guardiet, Álex Santaló

Editorial: Devir Iberia

Mazescape es un juego de tipo puzle donde nos vemos encerrados en un mundo en 2 dimensiones representado encima de un libreto plegado. Bajo este enclave físico y novedoso, nuestro personaje deberá encontrar la salida de este mundo, y lo haremos paseando por sus pasillos y escaleras hasta encontrar el triángulo, el cual nos devolverá a nuestro mundo.

Básicamente lo que tenemos que hacer es coger el puntero que viene en el juego y ponerlo sobre la casilla de salida. A partir de aquí, no podremos levantarlo del camino que vayamos escogiendo y recorriendo durante todo el juego.

Pero, ¿cual es la novedad y diferenciación de este juego? Pues que podremos ir desplegando diferentes caminos nuevos abriendo las hojas y doblando y desdoblando el cuadernillo. Esto nos abrirá nuevos trayectos, escaleras y objetos. Iremos descubriendo caminos por los que antes habíamos bordeado y que ahora podemos alcanzar.

Exacto, es un laberinto. Un laberinto en el que nos hemos metido y del que tenemos que escapar siguiendo nuestra intuición, o nuestra capacidad de visualización espacial, o la memoria, si es que podemos recordar por donde hemos pasado.

Cuando hayamos probado los suficientes caminos o hayamos tenido la suerte infinita de descubrir el camino correcto, llegaremos al Triángulo Imposible, lo que nos dará acceso a volver a nuestro mundo. Paramos el crono y vemos cuánto hemos tardado, y con eso podremos batir nuestro récord.

Pero no solo eso se puede hacer en el mundo de Mazescape. A lo largo de nuestro recorrido, iremos encontrando diferentes objetos repartidos por todo el mapa, y con los cuales si bien es cierto que no podremos interactuar, si que nos aportarán objetivos adicionales al laberinto en el que estemos jugando.

Y para ello nos tendremos que remitir a la parte posterior del manual del reglamento del juego, donde podremos ver los objetivos diferentes que hay en cada uno de los 7 laberintos que trae cada caja de Mazescape. Conforme vayamos jugando el escenario y vayamos recorriéndolo, iremos marcando aquellos objetos que vayamos encontrando en esta página.

No os preocupéis si no entendéis que es lo que tenemos que hacer en estos desafíos secundarios, porque hay una leyenda que explica que tipos de desafios hay. Estan los de encontrar y pasar por objetos, los de activar un elemento, o los de recoger un objeto antes de pasar por un segundo elemento.

Todo esto sirve para darle más vida a las 7 aventuras que se encuentra en cada uno de los juegos. Unos puzzles que nos van a  mantener entretenidos y con ganas de repetir los escenarios.

Opinión del juego:

Mazescape es un puzzle, eso lo tenemos todos claro. Que es un pasatiempo, también lo tenemos claro. Que es un productazo, no lo vi hasta que no lo tuve en las manos.

Lo primero que pensé cuando vi el juego fue que era entretenido el recorrer unos caminos laberínticos en busca del recorrido correcto hasta la salida, pero poco sabía que el juego traía muchos más retos que solo ese. Retos que te obligan a recorrer el camino una y otra vez y en el orden correcto para poder conseguirlo.

Una carrera a contrareloj contra nosotros mismos para mejorar nuestra marca. Mira, voy a ser sincero. Me daba miedo la rejugabilidad de cada caja de Mazescape, y es cierto que no contaba con los retos que he comentado antes, si no que pensaba que una vez hecho, ya no valdría para mucho. Pero nada más lejos de la realidad. Son esos que una vez has acabado uno, empiezas con el segundo libro, y si volvieses al primero, ya te habrías olvidado.

Es por eso que al tener los dos, tienes Mazescape para rato. Para esos momentos de fin de semana cuando acabas de comer, para sentarte tranquilo por la mañana y jugar un librito. En mi caso, cuando más lo disfruto es cuando me levanto el sábado por la mañana, todavía no hay nadie despierto, y el peque sigue durmiendo. Me voy al despacho, café recién hecho, video de algún canal de juegos de mesa en el iPad, y mi Mazescape. Son esos momemos los que valen oro.

Poco más se puede decir. Solo que lo recomiendo para jugar en solitario y apartarte de juegos farragosos para montar, o de apps de móvil. Un Mazescape, y a escapar de la realidad que conoces.

Nos vemos en la próxima.

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