Hoy descubrimos… Banana Bandido

El oro es dorado y brillante para todo el mundo. Y todo el mundo da lo que puede para conseguirlo, aunque no siempre con las mejores artes. Pues a los monos les pasa lo mismo, ellos también quieren hacerse con él. El lejano Oeste nunca fue tan de oraguntanes. Hoy descubrimos… Banana Bandido

Autor: Michael Loth

Arte: Michael Loth

Editorial: Games for Gamers

En Banana Bandido el objetivo es conseguir cartas de puntos de victoria, y en el momento en que un jugador obtiene 5 cartas de este tipo, gana la partida. Y a partir de aquí, se monta el juego. Maravilloso, ¿no?

Los jugadores tienen que ganar cartas de puntos de victoria, y estas cartas se ganan cambiando cartas de plátanos. Por cada 5 plátanos el jugador puede cambiarlos por un punto de victoria en cualquier momento de su turno. Hay otra forma de ganar la partida activando los iconos de su personaje, pero esto lo veremos más adelante.

El turno de un jugador se juega en 2 fases claramente diferenciadas: coger recursos y hacer acciones:

FASE I:

Se roba una carta de recompensa de las disponibles en la mesa, y se reciben las recompensas que hay en ambas caras de la carta. Lo que se puede obtener son palos, que servirán para activar cartas de acción, o plátanos, que valdrá para coger puntos de victoria. También podremos obtener un plátano aplastado, que nos permite quitar un plátano de otro jugador, o la carta del babuino, que nos prohíbe coger la recompensa de la otra cara.

FASE II:

En esta fase se podrán hacer las acciones siguientes y el orden que se quiera:

  • Activar una carta de acción:

De las cartas que tienen los jugadores en la mano, se activa pagando con cartas de palo. Al activarla, se pone la carta frente a él en la mesa y sigue contando para el cómputo total de cartas de acción que tiene un jugador, que siempre son 4.

  • Jugar un efecto:

Los diferentes efectos que se pueden producir son recibir recursos, robarle recursos a otro jugador, intercambio de recursos o proteger cartas activadas. La protección de cartas tiene más sentido al explicar la siguiente acción.

  • Desactivar una carta de acción:

El número que muestra una carta de acción en la parte inferior es el valor en palos que se tiene que pagar para poder desactivar una de esas cartas de un oponente. Y esta desactivación se puede hacer individualmente o haciendo pactos con otros jugadores. Estos pactos pueden hacerse intercambiándose palos o incluso haciendo promesas que no son de obligado cumplimiento.

En el momento en que un jugador desactiva una carta de un oponente, se la queda en su mano y debe descartar una de las que tenía. Por contra, el jugador al cual le han quitado la carta, roba 2 y decide con cual quedarse.

Por último, las cartas de personajes tienen una combinación de símbolos, coincidentes con los símbolos que muestran las cartas de acción. Esto lleva a explicar la otra forma de ganar la partida, y es que en el momento en que un jugador consigue activar cartas con los iconos que muestra su carta de personaje, gana la partida.

Además, estas cartas tienen un efecto que se puede utilizar una vez por partida.

Opinión del juego:

Banana Bandido es un juego de cartas en el que tendremos que ir activando cartas para conseguir palos y plátanos. Los palos nos permitirán activar cartas y desactivar las de otros jugadores. Los plátanos nos permitirán cambiarlos por cartas de puntos de victoria. 4 reglas, dos normas, y un juego sencillo.

Y es que lo que promete Banana Bandido es precisamente eso, un juego sencillo con la interacción justa y necesaria para que el juego adquiera un toque divertido y que genere ese pique entre los integrantes de la partida.

Una de las cosas que más me ha llamado la atención del juego es la forma en que se puede ganar la partida. La manera más clara es con los cambios que se van haciendo de plátanos a puntos de victoria, pero lo realmente interesante es que de manera sibilina, los jugadores pueden ir cociendo su estrategia para hacerse con las cartas de acción necesarias que sean coincidentes con los iconos que muestra su personaje.

Esto es realmente interesante, y parte de la estrategia que se genera entre jugadores. Hay una psicosis latente cuando ves que a un jugador le han eliminado una carta con un símbolo y luego ha vuelto a cogerse una carta del mismo tipo. Eso no se puede perder de vista porque es lo que podría marcar la diferencia entre ganar o no.

Partidas rápidas de entre 15 y 30 partidas. Sea como sea, no serán partidas tediosas y en muchas ocasiones, al poder tener un final de partida abrupto, se te queda la sensación que te has quedado a muy poco de conseguir el objetivo. Y eso siempre da una sensación de fracaso y rabia totalmente momentánea y adictiva.

Nos vemos en la próxima.

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