Hoy descubrimos… Lions of Lydia

En un mundo donde todo está cambiando, el Rey Creso ha creado la primera moneda para dejar en el pasado el trueque. Llevas a tu mercader a que intercambie sus mercancías, pero será indispensable conseguir dinero para conseguir propiedades increíbles. ¿Serás tú el mejor mercader del reino? Hoy descubrimos… Lions of Lydia.

Autor: Jonny Pac

Arte: Darryl T. Jones

Editorial: TCG Factory

En Lions of Lydia deberemos mover a los mercaderes que tenemos en nuestro poder a las diferentes puertas del reino a conseguir los bienes que allí se recogen. Con esos bienes podremos comprar propiedades que nos den habilidades nuevas en la fuente central.

Deberemos coger esas propiedades y mejorarlas, porque en el momento en que un jugador consiga mejorar y desarrollar un número determinado de propiedades que va en función del número de jugadores, se acaba la partida y se cuentan los puntos.

La forma de jugar a Lions of Lydia es muy sencillo. Cada turno de un jugador se desarrolla en unas acciones que se desarrollan siempre en el mismo orden que son:

1.- Sacar un mercader de de la bolsa

Cada jugador tiene siempre 4 mercaderes en su bolsa y ha de sacar uno al azar. Aunque saque uno, al final de su turno sacará robará otro y lo meterá en su bolsa.

2.- Colocar al mercader

El jugador colocará al mercader en una de las 4 puertas o en la fuente central del tablero.

Si se coloca en una puerta, lo primero es revisar que cartas de propiedades que posee el jugador, y que coincidan entre el color del mercader que has puesto y la puerta que has utilizado. En el caso de que así sea, se obtienen los recursos que ofrezca.

Luego el jugador recibe tantos recursos como los mercaderes que haya en la puerta incluyendo el que se acaba de poner. Además, también se suma un recurso más según el color de la puerta.

Todos estos recursos se han de marcar en un tablero personal donde el marcador de ese bien va subiendo y bajando en función de si gana o pierde unidades.

Si lo que has colocado es un marcador lidio, es decir, dorado, te permite cambiar tantos bienes del color de la puerta como quieras por monedas.

En el caso de que haya 2 mercaderes del mismo color en la puerta, los ha de mover a la zona de la fuente.

Por otro lado, si el mercader se coloca en la fuente, el jugador tiene la oportunidad de comprar tantas cartas como pueda pagar de uno de los laterales del tablero. Se pagan los recursos que indica la carta en la parte superior, y se restan de los marcadores del tablero personal.

Si no se quiere comprar una propiedad, se pueden desarrollar las que ya se tienen, y otra vez, tantas como recursos se tengan. El coste de desarrollo es el mismo que el de compra.

3.- Colocar un mercader en la bolsa.

Se coge un mercader de la fuente y se mete en la bolsa para que el jugador vuelva a tener 4 dentro de ella.

En el momento en que un tablero de bienes llega al al valor máximo, se obtiene una bonificación, que es o avanzar el indicar de influencia que nos va a reportar beneficios, o bien desarrollar una propiedad que poseas sin pagar el coste.

Al final de la partida, el jugador con más puntos se problema vencedor.

Opinión del juego:

En Lions of Lydia nos ponemos en la piel de gestores de mercaderes para poder conseguir comprar cartas de propiedades que otorgarán beneficios y, una vez las mejore y tenga el número adecuado, se acaba la partida.

Y es que este juego no es más complicado que eso. Tiene unas reglas sencillas y un reglamento muy fácil de leer que permite que el juego empiece a rodar desde el minuto cero. A cualquier jugador que se le saque va a poder jugar al instante y de una forma holgada. ¿Esto es malo? Para nada, esto es lo que más le interesa a esta afición.

Es cierto que el juego tiene azar, y eso es algo que puede frustrar la primera parte de la partida. Pero más adelante que eso se mitiga cuando metes en la bolsa el mercader que te va a interesar a corto plazo, porque se convierte en un tema de probabilidades muy interesante si quieres darle un puntito o una capa más.

Hay una estrategia muy interesante porque tienes que leer la partida viendo qué mercaderes hay en cada puerta mientras evalúas que cartas comprar con los recursos actuales. Esa es una de las maravillas de este juego, y algo que te hace comerte la cabeza pensando en la mejor y más optimizada de las acciones.

Es cierto que todo lo descrito hasta el momento es sobre el juego base, pero es que Lions of Lydia trae 8 miniexpansiones totalmente combinables que hacen que el juego obtenga mucha rejugabilidad y formas nuevas de puntuar. Nuevas mecánicas que dan un aire fresco cuando hayas jugado varias partidas.

En fin, un juego familiar para todas las edades que se puede quedar corto para jugadores con mucha experiencia, pero que parece de lo más interesante para jugadores casuales.

Nos vemos en la próxima.

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