Hoy descubrimos… Coyote

Sentarse alrededor de la hoguera bañados por las sombras que da la noche mientras se fuma la pipa de la paz era una de las imágenes típicas que nos dejaban las películas de indios y vaqueros, pero lo que realmente hacían era trolearse con juegos de números. ¿Quieres ver cómo? Hoy descubrimos… Coyote.

Autor: Spartaco Albertarelli

Arte: Adilson Farias

Editorial: Devir Iberia

En Coyote los jugadores tendrán que adivinar el número total de los valores que contienen las plumas de todos los jugadores, o por lo menos no ser al que pongan en duda. Pero vamos a ver con más detalle cómo funciona esto.

Cada uno de los jugadores que jueguen la partida deberá coger una cinta y ponérsela alrededor de la cabeza. Además, cada uno de ellos cogerá una pluma con un valor impreso. La única norma es que ninguno de ellos puede ver el valor de su propia pluma.

Todos los jugadores deberán poner su propia pluma en su cinta con el valor apuntando al resto de jugadores, de manera que sea visible para todos.

De esta manera, cada uno de los jugadores deberá sumar los valores de las plumas del resto sin ver la suya propia. El objetivo del juego es que por orden cada uno de ellos irá diciendo un número y el siguiente jugador podrá superarlo o no creer el número dicho por su contrincante previo. En ese caso, deberá decir COYOTE!

En ese momento, todos los jugadores enseñan su pluma y se calcula el valor total. Si el valor es superior al último dicho, el jugador que lo pronunció se pone una ficha de coyote en su bandana. Si no, el jugador que acusó es el que se lo lleva.

En el momento en que un jugador obtiene por tercera vez una ficha de coyote, es eliminado de la partida.

La partida seguirá de esta manera hasta que solo quede un único jugador.

Opinión del juego:

Coyote es un juego de deducción y faroleo donde los jugadores deberán desenmascarar a quién creen que está diciendo un número por encima del valor real. Claro, esto en un principio puede parecer confuso y un poco caótico y en las primeras partidas surgen las primeras dudas.

Pero, si no tengo toda la información, ¿qué es lo que tengo que adivinar?¿Cómo puedo saber cuando un jugador está mintiendo si me faltan datos? Pues bien, en los valores que van diciendo los jugadores está toda la información que necesitas. Y esa es la grandeza de este juego, saber sacar a la luz todo aquello que no se cuenta, que no se dice. Incluso aprovechar cualquier información de los gestos, de las palabras, etc.

Entonces, cuando ya llevas unas cuantas rondas es cuando el juego hace click en la cabeza y empiezas a disfrutar de cada ronda, de cada turno, de las decisiones o ausencia de ellas de cada jugador. Y empiezas a reír porque se suceden situaciones hilarantes, gente forzándote a que acuses, discusiones entre jugadores (en el buen sentido) y ganas de poner cara de poker para no ser descubierto.

Eso no es todo, porque cuando ya se dominen las partidas con las plumas con valores positivos, se podrán poner en juego las plumas con valores condicionales, con valores negativos, ceros, multiplicadores, divisores, etc.

Estas plumas darán mucho más caos y menos control a las partidas, así que es un punto más a un juego que además creo firmemente que es grupodependiente, porque hace falta un componente que es querer pasarlo bien.

Nos vemos en la próxima.

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