Hoy descubrimos… Sencha

Toda la paz que se respira en las pinturas que hacen referencia al Japón del período EDO no refleja ni mucho menos la intencionalidad económica y dura que había en la producción y comercio de las hojas de té. Un mercado que hay que explotar y conseguir los máximos beneficios posibles. Hoy descubrimos… Sencha.

Autor: Paco Yanez

Arte: Paco Arenas

Editorial: Last Level

En Sencha nos ponemos en la piel de productores de té, y para ello deberemos construir casernas en las plantaciones, donde además recolectaremos el té, y enviaremos a trabajadores que contratemos para tal tarea. Y por supuesto, venderemos ese té en el mercado para obtener beneficios suculentos.

En cada ronda, el jugador activo debe realizar únicamente una acción de entre las 5 disponibles:

  • Comprar 1 casa.

Los jugadores disponen de unas casas que pondrán en los campos y también en la carta de campo. Al principio de la partida cada jugador dispone de una, pero el resto están en un mercado donde habrá que pagar las monedas necesarias para dejarlas disponibles. Por cada casa que compremos, el precio de la siguiente baja en 1 moneda.

  • Construir 1 casa.

Las casas que tienen desbloqueadas los jugadores las podrán colocar o bien en las plantaciones o bien en la carta de campo

Colocar la casa en una plantación sirve para poder recolectar 1 tipo de té, pudiendo en cualquier momento construir más casas pero siempre con un coste superior. El máximo de casas que puede haber en una plantación es de 3.

Cada vez que se construya una casa en una plantación, automáticamente se producen 5 cubos de té que se extraerán de la bolsa de té. Esto será así siempre y cuando no se supere el número máximo de cubos que puede albergar una plantación que es 9.

  • Contratar un trabajador.

Los jugadores podrán contratar los servicios de los trabajadores pagando su precio y llevando la carta a su zona de juego. El máximo de trabajadores que puede tener un mismo jugador son 3, pero sen cualquier momento podrá cambiar uno por otro siempre y cuando pague ese precio de contratación del nuevo.

Cada uno de los tipos tiene una característica específica a la hora de recolectar, por eso deberemos estar muy atentos a lo que queremos recolectar y de qué manera.

  • Producir y recolectar té.

Esta acción consta realmente de 2. La primera de ellas es producir y básicamente consta de la oportunidad de pagar 1 moneda para producir 2 cubos en una plantación a la elección del jugador. Esta acción se puede repetir tantas veces como se quiera con las limitaciones económicas del jugador y del número máximo de cubos que tiene una plantación.

En la acción de recolectar, los jugadores podrán usar sus trabajadores para recolectar las plantaciones donde tengan una casa. Habrá que tener en cuenta las restricciones de cada trabajador y lo que pueden o no coger de cada plantación.

  • Vender en el Tea Market.

Esta acción permite vender té en el mercado y/o enviarlo al emperador para cambiarlo por puntos. Para vender en el mercado, los jugadores envían sus cubos a las cartas de mercado para satisfacer la demanda. En el momento en que se completa una columna, se descarta esta carta y se revela otra.

Además, se pagan impuestos cada vez que los jugadores llegan a unos marcadores negros al vender té. En función del número que alcancen, pagarán 1 moneda por cada casa que tengan.

El final de la partida llega cuando se satisface la demanda de la última carta de mercado, o cuando un jugador llega a 7 puntos negros en el marcador de puntos.

Opinión del juego:

En Sencha nos encontramos ante un juego de gestión de recursos donde deberemos gestionar la producción, recolección y venta de las hojas de té que saquemos de las plantaciones. Tres diferentes tipos de té harán la delicia de los eurogamers porque lo primero que sorprende es lo condensado del juego.

Y es que esto me ha fascinado. No habría dicho nunca que dentro de esta caja tan pequeña se escondiese un gestión de recursos entre cartas y cubos. Es interesentasísima la dupla entre la contratación de los diferentes trabajadores que están a nuestro alcance, y por ende las capacidades de transporte que tienen, y por otro lado la gestión que hagamos de las casas en las plantaciones para poder tener más o menos cantidad de tipos de té en nuestro haber.

Tres elementos a tener en cuenta y a gestionar para optimizar ya que el juego no da tregua y hay tan poco margen de error que cualquier paso en falso puede hacer que perdamos la partida. No en partidas de 2 jugadores, pero si cuando el juego lo escalas a más jugadores.

La venta de té y la recepción de dinero para emplearlo en la compra no creo que tenga nada destacable ya que obedece a los patrones típicos de eurogame. Cierto es que el poder utilizar los cubos para vender o para entregar al emperador es interesante porque puede depender esa acción de llevarnos o perder la partida.

En definitiva, un juego que no había hecho mucho ruido pero que esconde un euro de 30 minutos, de gestión rápida y que yo considero entretenido a 2 jugadores por la sencillez y velocidad tanto del montaje como de la partida.

Nos vemos en la próxima.

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