Hoy descubrimos… Anno 1800

La creación y desarrollo de una ciudad en una isla no es nada sencillo. Tienes que ser muy consciente de tus recursos, de la gestión que haces de ellos, pero sobretodo de lo que tienen tus competidores y como aprovecharlo. Habrá que ver quién optimiza de mejor manera para hacerse vencedor. Hoy descubrimos… Anno 1800.

Autor: Martin Wallace

Arte: Fiore GmbH

Editorial: Devir Iberia

En Anno 1800 nos podremos en la piel de constructores de una ciudad situada en una isla. Inicialmente empezaremos con unos cuantos trabajadores, unas cuantas fábricas y unos barcos para poder empezar a llevar a cabo nuestro plan urbanístico. Este plan va en función de la gestión de los recursos que podamos ir produciendo y de aquellos que podamos obtener mediante el comercio por mar que hagamos con nuestra flota.

Al final, lo que vamos a intentar es ser el constructor con mayor prestigio que se obtendrá de las cartas de población jugadas, de las misiones cumplidas y de los recursos y oro restantes.

Cada uno de los jugadores dispone de un tablero personal que hace las veces de su isla y dónde va a construir su ciudad. En la parte superior consta de los diferentes gremios o tipos de trabajadores. En la parte central la zona de edificios donde iremos construyendo, y en la parte inferior vemos los barcos o zonas donde podremos construir más.

Todas estas losetas que podremos ir construyendo las tendremos disponibles en un tablero central donde se ven todas las disponibles. Una vez un jugador pague los recursos adecuados, cogerá una loseta y la colocará en su ciudad, dándole la vuelta para que muestre que genera y quién puede generarlo.

Los jugadores entonces, van a tener que gestionar los recursos que producen los trabajadores de los que disponen para ir construyendo y ampliando en su ciudad para poder ir jugando cartas de su mano y pagar los recursos que pida. Este es básicamente el late motiv del juego.

Y es que lo que intentaremos en el juego es jugar todas las cartas que tengamos en nuestra mano porque esto nos reportará puntos de victoria para el final de la partida. Cabe destacar que el final se desencadena cuando a un jugador no le quedan cartas en la mano, lo que pasa es que durante el transcurso podrá coger nuevas cartas para sumar más.

Pero no solo se conseguirán puntos de esta manera, si no que también se podrán cumplir cartas de misión disponibles encima de la mesa, y es un punto que no se puede obviar.

En cuanto a la mecánica de producción, los jugadores tienen que ver que es lo que pide la loseta o carta que quieren construir o cumplir, y en función de eso deberán llevar de sus trabajadores a los lugares donde se produzca ese recurso. Esto genera una ocupación por parte del trabajador y otra por parte de la fábrica, lo que querrá decir que no podremos mover a esos profesionales hasta que no los mandemos a descansar.

Lo que pasa es que no siempre será necesario tener la fábrica concreta que haga que puedas obtener ese recurso. Para ello, podremos si queremos o lo necesitamos, comerciar con otros jugadores que si que tengan la capacidad de producción en sus ciudades del elemento que necesitamos, y lo que haremos será gastar recursos de comercio que tengamos en nuestros barcos.

Aqui es importante destacar varias cosas. La primera de ellas es que el otro jugador no se puede negar a hacer ese comercio, y en compensación, un jugador que ha sido «comerciado» cogerá una ficha de oro de la reserva general. Por otro lado, no importa si el jugador al que van a usar biene sus fábricas ocupadas con sus trabajadores. Se considera que tiene stock en sus almacenes y que puede mercadear con ella.

En cuanto a barcos no solo tenemos a los de comercio. Tenemos otro tipo de barcos que son los de expedición. Estos barcos generan un tipo de recursos que nos permiten poder llegar a nuevas tierras del viejo mundo, que son unas losetas que pondremos contiguas a nuestro territorio para añadirnos nuevos espacios de tierra y mar. Y a su vez, cada vez que añadamos una de estas losetas recibiremos la recompensa que tenga asociada.

También nos encontramos con las losetas de nuevo mundo, que son unas losetas de tierras más alejadas con las que podremos comerciar. Estas losetas tienen ya impresas unos recursos de producción, y para poder obtenerlas solo podremos pagar con recursos de comercio del barco correspondiente.

Opinión del juego:

En Anno 1800 nos encontramos ante un juego donde tendremos que gestionar los recursos de la manera más eficiente posible y optima. Un juego basado en un videojuego homónimo y del que han intentado sacar todo el jugo para plasmar en un juego de mesa. Y lo primero que quiero decir es que lo han conseguido porque como decía la gestión juega un papel fundamental.

Y eso es quizá lo primero que me llamó la atención del juego, la gestión. Tengo que avisarte de una cosa: si no te gustan los juegos de recursos, de intercambio, de comercio y donde no hay interacción, ya puedes dejar de leer porque estoy convencido que este no es tu juego en absoluto. Si te gusta alguna de las cosas mencionadas anteriormente deja de leer también y cómpralo enseguida. Luego, vuelves y sigues leyendo.

Es un reloj suizo, es un juego seco donde tendremos unas capacidades en dos niveles donde por un lado tenemos a nuestros trabajadores de manera disponible, y por otro lado las fábricas con capacidad de producción. Esto hace que los cruces e hilos de opciones no se multipliquen si no que se eleven potencialmente. Algo que de entrada puede abrumar lo confieso, pero que en el segundo turno lo vas a empezar a disfrutar porque vas a poder planificar combos.

Algo tan sencillo como coger tus cartas iniciales de personajes, ver que necesitan, echar un ojo a las losetas que lo pueden conseguir, y establecer los recursos básicos que podrán producir los trabajadores que necesitas da un placer maravilloso cuando ves el camino a seguir. Pero no todo es de color de rosa, puesto que cuando empieces a andar te darás cuenta que la grandeza del juego reside realmente en la optimización.

Necesito a un granjero para seguir, pero los tengo ocupados, y no puedo descansar porque aún me queda mucho por hacer. ¿Como puedo usar dinero para recuperar los que tengo ocupados sin perder toda la capacidad y mano de obra por usar en mi ronda actual?¿Cómo consigo ese oro extra que me permita no tener que gastar el que tengo ahora mismo y que tengo pensado usar para otra partida de recursos? Pues ahí está la verdadera grandeza de lo que ha hecho Wallace.

Son pocas las ocasiones en las que nos ponemos tan efusivos a la hora de recomendar que la gente compre un juego antes de que se acabe, pero esta es una de ellas. Este no es un juego sencillo para introducir, no es de una gestión sencilla, pero a los que busquen profundidad y les gusten estrujarse la cabeza, Anno 1800 es su juego.

Nos vemos en la próxima.

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