Hoy descubrimos… Little Factory

Llegaste al valle con una maleta llena de sueños y unas pocas monedas. Querías convertirte a toda costa en un gran comerciante y hacerlo de la mejor manera posible. Ahora, visto desde la distancia, había decisiones que te habrían permitido optimizar mejor y ganar más puntos de influencia. Hoy descubrimos… Little Town.

Autor: Shun Taguchi, Aya Taguchi

Arte: Hotori Satose (里瀬ほとり), Sabrina Miramon, Aya Taguchi

Editorial: TCG Factory

En Little Factory los jugadores deberán comerciar con sus recursos y su dinero para conseguir recursos de un nivel superior, y seguir haciendo esto hasta que puedan comprar edificios que les permitan conseguir esos recursos de manera más productiva. Además, esos edificios darán puntos de influencia que al final es de lo que se trata.

El juego se desarrolla en un mercado creado por 4 filas de cartas. En cada fila tenemos los recursos por orden de nivel, siendo la fila de abajo los recursos de nivel 1, y arriba los de nivel 3. Finalmente, y justo encima, tenemos la fila de edificios, que se componen inicialmente por edificios básicos y se rellenan en función del número de jugadores con edificios especiales.

La ronda de juego de Little Factory es muy sencilla y se compone de 4 fases que habrá que hacer en orden.

En la primera fase el jugador activa los edificios que tiene construidos para que le de los beneficios que marca. Solo se puede activar un edificio una vez por ronda, pero podrá activar todos los edificios que quiera.

La activación de un edificio comporta que se active la acción que tiene la tabla de madera en la parte superior de la carta. Esta puede dar recursos, o creación de unos nuevos mediante unos de menor nivel, etc. Sea como sea, el hecho de que debas disponer de un recurso para pagar, puede venir de dos formas.

Si el recurso está sobre un fondo de color, se tiene que descartar una carta. Si el recurso está sobre la silueta de una carta azul, solo habrá que mostrarla.

En la segunda fase los jugadores deben realizar una acción de las dos siguientes: Producir o Comprar.

Al producir obtienes cartas de la reserva mostrando o descartando las cartas de recursos que ésta muestre. Si por el contrario, lo que quieres es comprar, el jugador descarta cartas de su mano y suma los valores de monedas que hay en la parte superior izquierda.

Esta será la cantidad de monedas que tendrá disponibles para poder hacer una compra.

Si compra un recurso, lo lleva a su mano. Si compra un edificio, lo lleva directamente a su zona de juego.

Las dos acciones siguiente que faltan del turno son, activar otra vez uno o todos los edificios que el jugador quiera, y finalmente rellenar con cartas los espacios vacíos de las filas que se han ido gastando.

En el momento en que se cumpla una de las siguientes condiciones de victoria, la partida termina:

  • se agotan los puntos de influencia.
  • un jugador llega o super 10 puntos de influencia.

Opinión del juego:

Little Factory es un juego de desarrollo y económico donde los jugadores tendrán que comerciar con recursos para llegar a comprar edificios que otorguen puntos de influencia y que les permita generarse un motor de producción cada vez mayor.

Esta mecánica la hemos visto en muchos juegos, pero en ningún caso la había visto aplicada de forma tan sencilla para jugadores con menos experiencia y con un desarrollo de partida tan fácil para que las partidas no se alarguen en el tiempo una barbaridad.

Para mi es un acierto la simbología del juego puesto que te permite salvar con facilidad las 2 o 3 opciones que hay para comprar y desarrollar tus acciones. O descartas una carta, o bien la muestras, o bien sabes donde buscar para pagar con monedas. No es difícil, sin trucos y con una elegancia maravillosa.

Y es por eso que he podido jugar con mis sobrinos pequeños que nada están acostumbrados a jugar a juegos de mesa. una explicación de 3 minutos, y a jugar. Otra cosa es ya la optimización, pero eso es harina de otro costal que a la vez me da para hablar de la profundidad.

Y es que el desarrollo, compra y comercio que se da en Little Factory me parecía una cosa muy sencilla para mí como jugador. Necesitaba otro reto acostumbrado a cosas como Le Havre, pero tengo que decir que si eres capaz de contextualizarte como jugador, encuentras que Little Factory tiene la profundidad y toma de decisiones necesaria y a la vez justa para que el juego funcione perfectamente y te aporte un reto. Y eso creo que es una de sus grandezas.

Además, juego de corte TCG al que nos tiene acostumbrados, donde cuidan la estética y cualquier punto de jugabilidad que le pueda surgir al juego. En mi opinión, si quieres un juego de desarrollo económico y de mercadeo, este es una gran y maravillosa opción.

Nos vemos en la próxima.

 

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