Hoy descubrimos… Dominion

Como una de las generaciones de tu familia, eres el rey de un pequeño reino sin problema, pero a diferencia de tus antecesores tienes un sueño muy claro: anexionar pequeñas parcelas de tierra y ponerlas bajo tu bandera. Los reinos vecinos tienen la misma idea así que deberás darte prisa. Hoy descubrimos… Dominion.

Autor: Donald X. Vaccarino

Arte: Matthias Catrein, Julien Delval, Tomasz Jedruszek

Editorial: Devir Iberia

Dominion es un juego de construcción de mazos donde deberemos ir creando el nuestro propio mediante la compra y uso de cartas para ser el jugador que más puntos consiga al final de la partida. Nos pondremos en la piel de monarcas que tienen que aumentar sus reinos, y para ello deberemos ir cogiendo a los mejores personas con las acciones más productivas y los lugares más provechosas.

El juego se juega en rondas sucesivas hasta que 3 de las pilas de cartas del suministro, o cuando se acaba la pila de cartas de Provincia.

Y es que Dominion tiene muchísimas pilas de cartas y los jugadores deciden 10 tipos que van a salir en cada partida, dando así un alto valor a la rejugabilidad y que cada partida pueda ser de manera diferente. Por otro lado, tendremos también unas pilas de cartas que representan la moneda del juego con las que iremos comprando. Por último, las cartas de Finca, Ducado y Provincia que otorgan puntos de victoria al final de la partida.

Los jugadores empiezan con una mano inicial de 10 cartas, y todos con las mismas posibilidades. Como todo buen deckbuilding, se baraja esta mano, se pone bocabajo y se roba una mano de cartas. Esto se hará al inicio de cada turno de jugador hasta el final de la partida.

El turno del jugador se ejecuta siempre de la misma manera: una fase de acción, una fase de compra y una fase de mantenimiento.

En la fase de acción, el jugador tiene la oportunidad de jugar una de sus cartas de acción de la mano. Se identifican porque en la parte inferior tienen la palabra Acción. Se juegan siempre de la misma manera: se declara la carta que se va a jugar, se juega en la zona de juego propio y finalmente se siguen las instrucciones.

En la medida de lo posible hay que realizar todas las acciones que describe además de que el orden será siempre de arriba a abajo para aquellas cartas que contengan más de una acción.

En la fase de compra, los jugadores bajarán las cartas de moneda (identificadas con la palabra TESORO en la parte inferior) que tengan para poder comprar cartas de los diferentes mazos en los que aún queden cartas disponibles. El valor de la carta está indicado en la parte superior derecha y cuando se pague, en ningún caso se devuelve «cambio» cogiéndolo de ninguna pila.

Las cartas a comprar tienen un coste que se muestra en la parte inferior izquierda. Una vez se compra una carta, las cartas recién adquiridas van directamente a la pila de descarte no estando disponibles hasta que se vuelva a ciclar el mazo y podamos usarlas.

De esta manera se puede aumentar el número de cartas de acción, o de tesoro o de puntuación.

En la fase de mantenimiento solo hay que poner en la pila de descarte las cartas jugadas y las cartas sobrantes que quedasen en la mano para robar una nueva mano y pasar el turno al siguiente jugador.

En Dominion tendremos más tipos de cartas que podremos ir comprando y que nos permitirán luchar por la victoria.

Las cartas de Victoria son aquellas cartas que otorgan puntos para el final de la partida. Son necesarias pero comprarlas al principio de la partida hace que se llene el mazo de cartas que no van a permitir ni ejecutar acciones ni comprar nuevas cartas, así que hay que medir cuando empezar a comprarlas.

Las cartas de Maldición es un tipo de cartas que no se compra para uno mismo porque aportan efectos perjudiciales, pero que los jugadores se irán mandando unos a otros mediante otro tipo de cartas.

También tenemos cartas de ataque que permite una interacción directa para fastidiar el reino de los demás jugadores.

Finalmente tenemos las cartas de reacción que se podrán utilizar cuando indique su texto y la particularidad es que generalmente se hará para contrarrestar la acción de otro jugador con lo que se podrán usar cuando no es el turno del jugador activo.

Como decíamos, la partida termina cuando se acaban 3 pilas de cartas o cuando se acaba concretamente el mazo de cartas de Provincia.

Cada jugador coge todas las cartas de su mano, de su mazo y de su pila de descarte, y todas aquellas que contengan puntos de victoria se sumarán para obtener el resultado final. El jugador con más puntos se alzará con la victoria.

Opinión del juego:

Es curioso que nos pongamos a reseñar un juego que tiene ya tantos años y que además es inmensamente conocido por mucha gente, pero aprovechando que ha salido esta segunda edición, es cuando he tenido la oportunidad de jugarlo por primera vez.

Exacto, jamás había jugado a Dominion, y llevo desde mediados de 2015 jugando a juegos de mesa modernos, pero en aquel afán inicial de probar, jugar, comprar y ver juegos, no cayó en mis manos una copia de este maravilloso juego.

Es cierto que hasta la fecha ya he jugado muchos juegos con la mecánica de constructor de mazos, y todos ellos han bebido directamente de Dominion, que fue el que la inventó. El que abrió camino para tantos y tantos títulos que, por qué no, la han evolucionado incluyendo nuevas funciones o incluso mezclándolas con otras mecánicas.

Hoy en dia cuando dices que has probado Dominion te dicen que ya ha sido superado, que ha quedado antiguo, y que ha sido mejorado. Puede ser, no lo niego ni lo afirmo, pero Dominion me ha dado algo que no lo había podido ver hasta el momento: es la mecánica en crudo. Sin florituras, sin aderezos, a cara descubierta.

Si hay un tema en un juego donde da exactamente igual, eso pasa en Dominion. Precisamente por lo mismo que yo lo alabo, y que es plantarte delante de una mecánica, verle el esqueleto y disfrutarla de una manera espectacular.

Por otro lado, Dominion me sirve para enseñar como se juega a un constructor de mazos para posteriormente enseñar juegos como Clank, Las ruinas perdidas de Arnak, etc. Hace que todo el resto de juegos se asimilen de manera más natural y sencilla.

Así pues, mi decisión ha sido que voy a querer probar todas las expansiones que salgan porque ya solo la cantidad de cartas que trae el básico hace que tengas partidas tremendamente diferentes: con más o menos interacción, con más o menos ataque, con robos, más multisolitarios, etc

Dominion ha llegado a la colección para quedarse, para estar muchos años y poder pasarlo a generaciones posteriores cuando llegue el momento. Los clásicos nunca mueren, y por lo tanto, larga vida a Dominion.

Nos vemos en la próxima.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

uno + diecinueve =

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.