Hoy descubrimos… Luna Capital

La colonización de la Luna ya ha empezado, y las grandes compañías están subvencionando los primeros asentamientos para ser los primeros en llegar a la nueva colonia. Mandan grupos de diferentes profesionales que intentarán hacer el asentamiento mas eficiente para convertirse en la capital. Hoy descubrimos… Luna Capital.

Autor: Jose Ramón Palacios

Arte: Albert Monteys

Editorial: Devir Iberia

En Luna Capital los jugadores se pondrán durante 12 rondas al servicio de grandes corporaciones para construir diferentes edificios en un asentamiento y poder coger los planos necesarios en los lotes que obtengan para ganar el mayor prestigio y convertir su territorio en la capital de la Luna.

Cada una de las losetas que vayamos construyendo en nuestro asentamiento tienes una forma de puntuar diferente, y habrá que tener en cuenta esas particularidades para optimizar el espacio. No os preocupéis que en el libreto de puntuación está todo anotado de manera esquemática y nemotécnica.

Veamos como funciona el juego de manera más precisa.

La partida se juega en 3 fases llamadas A, B y C.

Cada una de estas fases se juega en 4 rondas, y en cada una de estas rondas un jugador juega un solo turno.

En primer lugar, el jugador debe robar uno de los conjuntos de carta de plano más las losetas de edificios que tiene debajo. Estas cartas están divididas en cuadrantes que pueden o no tener algo marcado en ellos. Las cartas representan los planos de construcción que tendremos que colocar en nuestro espacio de juego para ir preparando el terreno para la posterior edificación.

Esta carta robada se va a su mano y las losetas las aparta en su zona. Lo que hace a continuación es jugar una de las 4 cartas que tiene ahora en mano (la que ha robado más las 3 que tiene previamente) y la coloca en la mesa. Esta colocación se hace en base a 4 condiciones:

  • No se puede rotar la carta, ni cubrir otra carta previa.
  • Siempre deben colocarse las nuevas cartas ortogonalmente a una que haya previamente colocada.
  • El número máximo de filas es 3, pero el número de columnas no tiene restricción.
  • Los números de la cartas de construcción tienen un número que ha de ir ascendente de izquierda a derecha.

Una vez se ha colocado la carta, se tienen que colocar las losetas que se robaron en el mismo lote. Lo bueno es que no importa dónde se coloque, pudiendo así ir a cualquier cuadrante de cualquier carta. De hecho, es lo estratégico del juego.

Por regla general no podremos construir donde ya haya una loseta o un proyecto preconstruido. Pero es cierto que habrá excepciones como ahora veremos.

Vamos a ver cuales son los diferentes tipos de losetas que podemos encontrar y su forma de puntuación.

Los sistemas vitales se puntúan de dos maneras. Por un lado los colectores y los condensadores puntúan el mayor grupo de cada tipo que haya. Por otro lado, los invernaderos se pueden mezclar y se puntuará el grupo de mayor tamaño (además con bonificaciones por conjuntos)

Las construcciones se componen de módulos habitables (otorgan 2 puntos por cada loseta del tipo que indica que tenga alrededor). También están los complejos residenciales (que otorga 1 punto por cada loseta del tipo indicado que esté en la zona de juego.

Y finalmente las pistas de alunizaje, que no otorgan puntos pero si dan la posibilidad de coger nuevas cartas de proyecto del mazo.

También están las losetas de oficinas de ventas y las losetas de demolición. Las primeras otorgan 2 puntos directos por cada oficina de ventas en juego.

Las losetas de demolición lo que permiten es transformar un cuadrante con una construcción en un cuadrante edificable, y esta es una de las excepciones que comentaba antes cuando decía que no siempre está prohibido montar una loseta encima de otra.

Finalmente, las losetas de robots selenitas y las de redistribución logística otorgan lo siguiente: los robots selenitas permiten tapar los números de las cartas de proyecto, haciendo así que la restricción de colocación ascendente de izquierda a derecha no aplique en esa carta.

Por otra parte, las losetas de redistribución logística permite que un jugador tome una de estas fichas de la reserva y la pueda usar en cualquier turno posterior. Estas fichas permiten que, antes de coger un lote de carta y losetas, pueda intercambiar una loseta de un lote por otra.

Al final de la partida se puntuará siguiendo el bloc de notas que incluye la partida y teniendo en cuenta también las concesiones que se sacaron al principio de la partida.

Todo esto hará que uno de los jugadores se haga con la victoria y su asentamiento de nombre a la capital de Luna.

Opinión del juego:

En Luna Capital nos encontramos ante un City building donde tendremos que ir construyendo edificios en la Luna, lugar de reciente colonización. Los jugadores tendrán que coger cartas de plano que son las que colocarán en su zona de juego para poder ir preparando el terreno de su asentamiento. Y todo con una producción de juego espectacular.

Y esto es precisamente lo primera que llama la atención: la producción y el arte. Por un lado, tanto el cohete que guarda las losetas, como los tokens de los jugadores, pasando por todo el cuidado que se le ha puesto a cada componente hace que el juego llame poderosamente las ganas de tenerlo en la mano. Si además a esto le sumas el arte de Albert Monteys, te sale un producto que visualmente hace las delicias de cualquiera.

Pero centrándonos en el juego, el hecho de que un jugador tenga que construir su ciudad en dos niveles le da un toque diferente. Y digo dos niveles porque no basta con colocar las losetas en un orden predeterminado para conseguir la mejor puntuación, si no que los jugadores tienen primero que colocar el terreno en base 2 principios.

Por un lado está el hecho de que cuantos más cuadrantes tenga libre la loseta mucho mejor porque el jugador tendrá mas posibilidades y libertad de decisión. Por otra parte, que cada carta tenga un número y que haya una regla de colocación horizontal hace que la estrategia de elección del lote cobre mucho más sentido. Le da un plus de dificultad que no lo hace impracticable. Sin embargo tiene un pero, y es que para alguien como yo que le gusta meter el tema en los juegos, ese número no le aporta nada al tema y me saca un poquito. Nada irreversible.

Cuando me enfrenté a Luna Capital por primera vez, sobretodo a su manual, no vi clara la iconografía y el orden de explicación que hay en su reglamento, pero tengo que decir que fue un aspecto totalmente subjetivo porque no tiene ninguna complejidad en absoluto. Y cualquier posible duda que puedas tener se resuelve de manera automática siguiendo la explicación con la libreta de puntuación.

Si no tienes ningún juego de este tipo, Luna Capital te va a encantar por las partidas rápidas y con toma de decisiones. Con unas reglas sencillas pero con la suficiente profundidad como para sacarlo a mesa en momentos donde quieres desarrollarte sin más interacción entre jugadores que la que da el que un jugador coja un lote que tú querías en un turno previo.

Nos vemos en la próxima.

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