Hoy descubrimos… Pequeñas Grandes Galaxias

La solución a la falta de recursos por la superpoblación de tu galaxia es expandirse y aumentar los límites del espacio conocido. Es momento de ocupar los mejores planetas y de conseguir las mejores naves, porque solo así podremos quedar por delante de los demás, los cuales buscan los mismos. Hoy descubrimos… Pequeñas Grandes Galaxias.

Autor: Scott Almes

Arte: William Bricker

Editorial: Devir Iberia

En Pequeñas Grandes Galaxias nos ponemos al mando de una flota de naves intergalácticas con el objetivo de expandirse a nuevos planetas. Lo que tendremos que hacer será conseguir puntos de victoria que acumularemos gracias a la propia exploración, a la consecución de misiones y al nivel de imperio.

Nuestra civilización o flota se representa mediante una tarjeta grande con diferentes marcadores en ella. En la partida gestionaremos dos recursos principales, que son la energía y la cultura.

Pero hay un aspecto que marca la mayor parte de nuestro desarrollo en la partida: el nivel de imperio. Para aumentar en el nivel de imperio deberemos gastar energía.

Uno de los objetivos que los jugadores tendrán que ir consiguiendo es la colonización de planetas. Estos planetas vienen definidos por unas cartas. Para poder ir a una de estar cartas los jugadores deberán hacer la acción correspondiente proveniente de uno de los dados.

Si la nave que coloquemos la aterrizamos en la zona central, podremos inmediatamente ejecutar la acción que marque la cartas. Estas son habilidades que podremos ir usando en la partida, la primera de las cuales es la que tenemos en nuestra tarjeta de galaxia.

Si la nave se coloca en órbita (en el track con números), los jugadores irán avanzando por ahí hasta conquistar el planeta usando el dado correspondiente de economía o diplomacia.

Finalmente, estos planetas, mientras mantengamos la nave allí, podrán proporcionarnos cultura o energía si usamos el dado adecuado, y lo marcaremos en la tarjeta de galaxia.

Inicialmente los jugadores dispondrán de 2 naves, y podrán ampliar su flota hasta 4 siempre y cuando vayan adquiriendo mayor nivel de imperio. Adicionalmente, hay dos tracks más que van subiendo a la vez, que son el número de dados que podemos lanzar y la cantidad de puntos que obtendremos al final de la partida.

Cuando una de las naves que esté en órbita en un planeta llegue hasta el final del track se considera que se ha colonizado ese planeta y pasa a formar parte de la galaxia de un jugador.

Al colocar la carta en la galaxia, se obtiene una habilidad más que podrá ser activada usando el dado correspondiente.

En el turno de un jugador éste va a lanzar tantos dados como marque su track de galaxia. Irá usando uno a uno y ejecutando al acción correspondiente. Una vez usado el dado, lo coloca en la dársena de activación. Si en algún momento no le gustan los dados y puede gastar uno de energía, puede relanzar los dados.

La dársena de activación también nos da la oportunidad de convertir dos dados cualesquiera en uno a su elección.

En el momento en que uno de los jugadores llega a 21 puntos, se termina la ronda en curso para que todos los jugadores tengan las mismas oportunidades de juego y se desencadena el final de la partida.

En este momento, los jugadores deberán revelar sus objetivos privados de bonificación y deberán sumar los puntos obtenidos si han conseguido cumplir lo que se pedía.

Finalmente, el jugador con más puntos será el vencedor de la partida.

Opinión del juego:

En Pequeñas Grandes Galaxias los jugadores deberán obtener puntos de victoria tanto aumentando su nivel de imperio como colonizando nuevos planetas.

Los jugadores tienen que ir prosperando mediante la obtención de recursos y de mover sus naves a planetas usando los dados que tengan en su haber y los que haya conseguido.

Bueno, empieza la valoración de algo que seguramente no descubro a nadie. Pequeñas Grandes Galaxias es un euro de gestión de recursos con tal nivel de compresión y con elementos tan bien interconectados que destila grandes juegos de su categoría a una expresión lo suficientemente pequeña como para que apetezca sacarlo y montarlo en la mesa.

Cosa que es uno de sus grandes fuertes, el set up de juego, lo que ocupa en la mesa y lo fácil y rápido que se prepara. Además, con 5 reglas y 2 excepciones se convierte en un título totalmente asequible a la hora de explicárselo a alguien que no lo haya jugado nunca.

Por otro lado, debido a la satisfacción que ofrece puede servir tanto a jugadores más acostumbrados o a noveles, y a estos últimos les va a abrir un universo de decisiones que poco van a creer. Para mi es uno de esos títulos que pueden servir como puerta de entrada a la gestión de recursos y gestión de acciones.

Mira que no soy muy fan de los juegos con temática del espacio, pero en esta ocasión, como en juegos como Pulsar 2849, el tema lo siento poco, pero a pesar de eso está ahí y no me molesta en absoluto, lo cual para mi es una ventaja por lo temático que soy.

En definitiva, un gran euro super condensado, muy placentero y donde en cada tirada te deja un buen sabor de boca porque siempre puedes hacer algo de provecho. Para mí, uno de los pequeños grandes juegos de Scott Almes que hay que probar.

Nos vemos en la próxima.

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