Hoy descubrimos… Bloodborne

Yharnam siempre fue una ciudad que estuvo íntimamente ligada a la curación, a la terapia y a la paz de espíritu, pero ya no se recuerda en que momento llegó aquella maldita plaga que arrasó con todo y que trajo consigo aquellos maldito monstruos. Desde entonces ni la luna fue la misma. Hoy descubrimos… Bloodborne.

Autor: Eric M. Lang, Michael Shinall

Arte: Arnaud Boudoiron, Henning Ludvigsen, Aragorn Marks, Mike McVey, Edgar Ramos

Editorial: Asmodee

Bloodborne es un juego de mesa homónimo al famosísimo videojuego de PlayStation en el que nos ponemos en la piel de cazadores de monstruos que llegan a la ciudad de Yharnam para intentar cumplir unas misiones. A través de unas losetas de terreno que seleccionaremos al principio de cada partida de una manera determinada, los jugadores moverán a sus figuras entre monstruos, artefactos, activaciones y demás personajes.

El juego está distribuido en 4 campañas representadas por un mazo de cartas. Cada una de estas campañas se compone a su vez por un número de episodios por los que los jugadores irán transitando.

Vamos a ver los diferentes aspectos del juego y como se resuelve de manera normal una ronda de juego en Bloodborne.

Cada personaje tiene una cartulina propia donde pondrá a su jugador, su miniatura, su arma de fuego y sus puntos de vida.

En esta cartulina también se pone una carta que hace referencia al arma que tenemos, una carta de doble cara y por la cual el jugador decidirá al principio de la partida la cara por la que va a empezar a jugar.

Cada uno de los personajes tiene un mazo de cartas propio del cual se roban 3 al principio del turno. En Bloodborne, las acciones que se van ejecutando se hacen descartando una de las cartas de la mano, aunque el combate funcionará de manera diferente.

Las acciones que hay disponibles son 4, y vamos a ver una a una como se desarrollan:

Moverse:

El jugador descarta una de sus cartas de la mano y puede moverse hasta 2 espacios por las losetas del tablero. En el caso de que llegue al borde de una con una puerta, se revela una nueva loseta y se pone adyacente, donde automáticamente el jugador va a parar.

Cuando un personaje se mueve a través o desde un espacio donde hay un monstruos estos se mueven un lugar en la dirección del personaje. Sea como sea, la acción de moverse requiere que el jugador descarte una de sus cartas de la mano

Mejorar el arma: 

Básicamente lo que permite es darle la vuelta a la carta de arma para limpiar de cartas las zonas y dejarlas libres para el combate, y como la acción anterior, solo es posible ejecutarla siempre y cuando el jugador descarte una carta de su mano.

Ir al Sueño del cazador:

A esta zona se accede o bien usando una acción y descartando una carta de la mano, o bien porque alguno de los monstruos te ha derrotado. En el caso de que se acceda por una acción propia del turno, el jugador mueve su miniatura al tablero que contiene la zona del Sueño del Cazador.

Básicamente lo que contiene es una zona de mercado donde los jugadores compran cartas nuevas que añadir a su mazo, lo que hará que se mejore mucho por la obtención de nuevas habilidades o mayor cantidad de puntos de daño a los enemigos. Estas cartas se obtienen pagando unos tokens llamados Ecos de Sangre que los personajes reciben cuando derrotan a monstruos.

Es curioso porque este tablero contiene unos elementos muy importantes para el devenir de la partida. Lo más importante es el track de rondas. Este track tiene puntos de dos colores. Mientras lleguemos a una ronda cuyo punto sea gris no pasa nada y el turno se ejecuta de manera normal.

Pero si llegamos un punto rojo, esto quiere decir que esa ronda habrá Luna de Sangre, y eso hará que se activen ciertas cosas en el tablero y que se restablezcan tanto enemigos como interacciones.

Por otro lado, tenemos también el muestrario de monstruos que van a aparecer en los diferentes símbolos que hay repartidos en las losetas.

Finalmente, tenemos la parte de la carta de capitulo, que fue la que usamos para preparar la partida desde el inicio.

Activar:

Hay ciertos elementos en las losetas con los que se puede interactuar, ya sean objetos o personajes que nos pueden ofrecer alguna que otra ayuda.

Combatir:

En cuanto un jugador decida combatir contra un monstruo o uno de estos ataque a un personaje, empezará a desarrollarse una batalla. Cada monstruo tiene un mazo de cartas que miran la iniciativa de su turno, y el jugador tiene que jugar cartas de su mano sobre la carta grande de su arma.

Los espacios en la carta de arma indican la iniciativa del jugador además de una cantidad fija de puntos de daño que hacen contra el enemigo. A partir de ahí, las cartas que se pongan pueden sumar habilidades así como puntos de daño adicionales.

Por otro lado, en función de la carta del mazo de enemigo que sea revelada, indica que parte de la carta de enemigo tiene que ser ejecutada en ese golpe del combate. Dicho de otra manera, es como un automa que hace que el enemigo pegue de una manera u otra.

Una de las cosas que se pueden hacer en combate es esquivar, pero la condición es que las iniciativas sean iguales o superior a la del enemigo.

Como el juego es cooperativo, en el momento en que se cumplen los objetivos de la misión, la partida termina directamente con victoria por parte de los cazadores. Sin embargo, si el track de partida llega al final la plaga habrá hecho su función y la ciudad deberá esperar a otro cazador.

Una cosa importante son las fases de Luna de Sangre, donde los jugadores deberán llevar a cabo una fase de mantenimiento consistente en volver a activar las activaciones pero también en repoblar de monstruos todas las losetas que así lo indiquen mediante el icono correspondiente.

Opinión del juego:

Bloodborne es un juego de mazmorreo donde atravesaremos las calles de una ciudad desolada por una plaga que trajo consigo monstruos escalofriantes y volvió perturbada a la gente. Nuestro deber como cazadores es superar las misiones que se nos presentan y salir airosos de esas calles negras y repletas de peligros.

Mediante una mecánica de gestión de acciones pagándolas con cartas, los jugadores irán moviéndose por el tablero, activando elementos, enfrentándose a enemigos y sobretodo sufriendo pero desde un punto de vista muy rico.

Y es que Bloodborne tiene algo que a mi me gusta mucho en los juegos de este tipo: no utilizan los dados para resolver según que mecánicas. Por ejemplo, la iniciativa del monstruo ni que parte del enemigo va a ejecutar para que pueda asestar un golpe u otro. Además, que esto es maravilloso porque el jugador puede ir haciendo la estrategia de cuales son las cartas que le quedan al monstruo por sacar.

Nunca jugué al videojuego ni creo que lo vaya a jugar jamás por la fama de difícil que tiene, y es que eso a mi me aburre soberanamente. Si algo te mata, y lo vuelve a hacer, y otra y otra, y una y mil veces, es que no es mi tipo de entretenimiento.

Pero eso es una cosa que se ha resuelto de manera un poco más convincente. No quiere decir que el juego sea asequible ni fácil de gestionar para ganar, pero si que aporta cierto grado de empatía con los cazadores.

No sé si es un título que pasa por encima de otros del estilo, lo que si es seguro es que para amantes del videojuego será una auténtica maravilla poder vivir lo de la pantalla pero encima de la mesa y con cartas.

Esa dificultad de la que hablaba hace unas lineas se ve representado por la decisión del jugador de cumplir con la norma que impone (o propone) el juego donde dice que si te matan no vuelvas a ese escenario y que empieces directamente toda la campaña, algo que para mi me aburre sobremanera.

Pero si eres ameri y te gustan este tipo de juegos, Bloodborne te va a encantar. Y aunque ellos se escondan, más de un eurogamer también se lo pasa bien a pesar de que refunfuñe.

Nos vemos en la próxima.

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