Hoy descubrimos… Regicide

Quién me iba a decir a mi que jugaría a un juego de enfrentamiento donde los enemigos serían las figuras de una baraja de poker. Si, nada de esperar a que le corten la cabeza a la reina de corazones, aquí tenemos que lugar contra todos. Pero pasad, que os lo cuento. Hoy descubrimos… Regicide.

Autor: Paul Abrahams, Luke Badger, Andy Richdale

Arte: Sketchgoblin

Editorial: Devir Iberia

El planteamiento de Regicide es de los más fáciles que he visto en los últimos años en un juego de mesa. Vamos a jugar con una baraja de cartas de poker donde las figuras, es decir, la J, la Q y la K, son los enemigos y las figuras que tendremos que batir y derrotar.

Para ellos, siempre irán saliendo de una manera ordenada, empezando por las 4 Js de la baraja, seguidamente las 4 Qs y finalmente las 4 Ks. Lo que pasa es que no sabremos el orden en el que van a aparecer los diferentes palos de cada figura, y eso es algo realmente importante para este juego. Pero de eso os hablaré un poco más adelante.

¿Y que pasa con nosotros? Pues que jugaremos con un mazo de cartas creado con el resto de cartas de la baraja, es decir, los números del 2 al 10, y con los ases. Además, contaremos con la inestimable ayuda de los comodines que intentarán hacernos la vida, en algún momento, un poco más sencilla.

Al principio de la partida, cada jugador empieza con un número determinado de cartas en su mano. Y siempre de manera análoga, va a ir repitiendo paso por paso la misma secuencia de acciones. Y por supuesto, revelamos la primera de las figuras a las que nos vamos a enfrentar.

Lo primero que va a hacer es jugar una carta de su mano o pasar. Pasar no es de las mejores opciones que hay, pero en algunas situaciones si que nos merecerá la pena hacerlo para no perder cartas de manera innecesaria.

De la carta que jugamos es importante el número, puesto que eso marcará la potencia con la que vamos. ejecutar el poder del palo, lo que irremediablemente me lleva a hablar del segundo paso

En el segundo paso activamos el poder del palo. En Regicide cada uno de los palos tiene un poder diferente, siendo estos:

  • Corazones: se roba de la pila de descartes el número de cartas igual al valor de la carta jugada y se colocan en el fondo del mazo de posada, que dicho sea de paso, es de donde se roban las cartas. Y que si ese mazo se acaba, hemos terminado la partida.
  • Diamantes: se roban tantas cartas del mazo de posada como indique el valor de la carta jugada, y las añaden a su mano siempre y cuando no tengan la mano completa, es decir, no excedan el número máximo de cartas que pueden tener.
  • Tréboles: este poder multiplica por dos el valor de la carta jugada y por ende dobla el daño a la hora de atacar a las figuras.
  • Picas: van reduciendo el valor de ataque de los enemigos tanto como el valor de la carta jugada. Actúa como una especie de escudo pero de forma acumulativa.

Lo complicado de aplicar los poderes es que no podremos hacerlo si el palo de la figura es el mismo que el de la carta que queremos jugar. En ese caso, solo se le hace daño pero sin aplicar poderes.

En el paso 3, le restaremos a su vida el valor de la carta que hayamos jugado, y esta es la manera de hacerle daño a las figuras. Cada figura tiene un valor de ataque y un valor de puntos de vida. Si le dejamos ese marcador de puntos de vida a 0, lo habremos derrotado. Con la particularidad de que si conseguimos que el último golpe sea exacto, es decir, que le hagamos 5 puntos de daño cuando le quedan exactamente 5 puntos de vida, en lugar de descartar la figura la podemos añadir a nuestro mazo, con lo cual podremos jugar con ella como si de una carta más nuestra fuera.

En el paso 4, recibimos el daño que provoca la figura y tendremos que descartarnos de cartas de nuestro mazo por ese mismo valor.

Por otro lado, los ases son cartas que pueden ir acompañadas de otra carta cualquiera, haciendo que sumen sus valores al igual que se van a ejecutar los dos poderes de las dos cartas a la vez.

Y finalmente, se pueden jugar combinaciones de cartas siempre y cuando sean del mismo valor, y el valor total de todas las cartas sea igual o inferior a 10.

Si conseguimos derrotar a las 12 figuras, habremos ganado la partida. En cualquier otro caso, baraja y empieza de nuevo porque acabas de perder irremediablemente.

Opinión del juego:

Regicide, y creo que ya lo he dicho anteriormente, es un juego que se juega con una baraja de poker de las tradicionales, algo que a mi realmente me sorprendió desde el inicio y fue la espoleta que hizo que me interesase por sus mecánicas y por ver que es lo que aportaba.

Es curioso, y me gustaría decir esto antes de ponerme a hablar de la edición y del juego en si, que los autores colgaron las reglas para que la gente lo probase con una baraja que tuviesen en casa, algo que les honra y que bajo mi punto de vista es una estrategia de marketing muy buena.

Pero venga, hablemos del juego y de la edición como título de la serie Pocket. Regicide te propone un puzzle interesantísimo con partidas muy cortas y 4 reglas. Y ahí radica bajo mi punto de vista la maravilla del juego. Acción rápida como jugar una carta o una combinación de ellas, aplicar los 4 pasos sobre esa carta y fin. A volver a empezar.

Figura a figura la cosa se va complicando, y lo cierto es que en las primeras partidas si llegas a las reinas (las Qs) pues ya te puedes dar con un canto en los dientes. Me pasaba que de repente me mataban y no sabía que había hecho mal, pero eso me provocaba darle vueltas a la cabeza y pensar estrategias a poner en práctica. ¿Y que pasaba? Pues que inmediatamente me echaba otra, lo que ha hecho que sea uno de los juegos de mi ludoteca al que más partidas le he echado.

Es cierto que hay ocasiones en las que cuando ves las cartas que van saliendo y el orden en el que te van saliendo los palos de las figuras puedes empezar a intuir que la cosa se va a poner complicada y que posiblemente no salgas con vida de esa partida. Pero eso no resta interés, porque sigues buscando la manera de aguantar una carta más, y una más, y evalúas tus posibilidades y ves como puedes mantenerte con vida aún estando con la soga al cuello.

En cuanto a la edición, creo que la linea Pocket le sienta muy bien aunque con la pega de que no se pueden enfundar las cartas porque no caben en la caja. Unas ilustraciones que me encantan, que con unas cartas de ayuda que sirven para tener el recordatorio de las reglas principales a mano.

Finalmente, hay una aplicación que ayuda a llevar la cuenta de los puntos de vida que le van quedando a las figuras, cuanto ataque hacen en función de las cartas de picas que les has metido, etc. Un añadido que vale la pena.

En definitiva, un juego que en solitario funciona perfectamente pero que a 2 jugadores va genial, y a más jugadores aumenta un poco la dificultad con lo que al final, todo será un reto diferente en función de lo que te apetezca.

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